En Cuba solo ha habido una Revolución
El 10 de octubre de 1868 Carlos Manuel de Céspedes se levanta en armas contra el dominio español, en su ingenio La Demajagua, liberta a sus esclavos y suscribe la Declaración de Independencia, con lo que se da inicio a la Guerra de los Diez Años en la Isla de Cuba.
Convencido de la necesidad de oponerse militarmente a la metrópoli como única vía para alcanzar la independencia de la isla, entró en contacto con otros opositores al régimen colonial, entre ellos Salvador Cisneros Betancourt, Bartolomé Masó y Pedro Figueredo.
Las ansias independentistas iban de la teoría a la práctica y nada ni nadie podían detener ese primer esfuerzo que sirvió para demostrar que había decisión inequívoca para emprender una cruzada contra la metrópolis española que se había apoderado del verde caimán antillano.
A la gesta del 68 le sucedió la del 95 organizada por Martí, Gómez y Maceo, mientras tras la ocupación norteamericana de la Isla de Cuba fueron muchas las acciones que propiciaron un clima de independentismo radical, organizadas por personas en su mayoría jóvenes que miraban de qué lado estaba el deber para con la patria.
“En Cuba solo ha habido una Revolución y fue la que inició Céspedes el 10 de octubre de 1868…. y que hoy llevamos adelante tras el triunfo definitivo en enero de 1959…” explicó Fidel Castro en ocasión del centenario del Alzamiento de La Demajagua.
Por eso hoy los cubanos dignos recuerdan con orgullo aquella gesta que marcó el inicio de una etapa crucial en la lucha por lograr la independencia, la que gracias a la tenacidad, el estoicismo y la consagración de los mejores hijos, está vigente cuando el Estado Socialista, de obreros y campesinos, de trabajadores manuales e intelectuales, marcha indetenible hacia la prosperidad y la grandeza eterna.