Comités de Defensa: firme aliado de la Revolución
Hace justamente 51 años fueron fundados por el Comandante en Jefe Fidel Castro, los Comités de Defensa de la Revolución, CDR, baluartes genuinos del pueblo cubano para desde esa fecha proteger los bienes sociales y a la sociedad misma.
En cada barrio se constituyeron esas estructuras, que en la base han permitido desde hace más de medio siglo consolidar la unidad, emprender acciones mancomunadas en beneficio de todos los vecinos y salvar vidas a través de las donaciones voluntarias de sangre.
Otra no menos importante tarea ha sido, sin duda, la recogida de materia prima, mediante la cual el país ha podido reciclar papel y cartón, envases de todo tipo, aluminio y plásticos, lo que ha permitido un sustancial ahorro por el concepto de importaciones.
Sin embargo, la vigilancia, razón de ser de los comités, sintetiza el significado de la popular organización de masas como parte de su contribución al mantenimiento de la tranquilidad ciudadana y la sostenibilidad misma de la Revolución.
En estos 51 años no ha habido tarea, por difícil que parezca, donde los CDR no hayan desempeñado su rol, incluidas las jornadas de trabajo voluntario en actividades agrícolas prioritarias o en la propia higienización de los barrios.
A los cederistas les ha correspondido además el apoyo a la escuelas asentadas en al comunidad, a las campañas de vacunación y los procesos eleccionarios del Poder Popular, a la batalla por el ahorro, sobre todo de electricidad y agua, así como a la atención a jóvenes desvinculados del estudio y el trabajo.
Los Comités de Defensa siempre han sido un firme aliado de la Revolución. Llegaron en 1960 para quedarse y son hoy orgullo de la nación en su afán por seguir adelante en la construcción del Socialismo.