Lluvias de agosto mejoran acuíferos de Ciego de Ávila
Las lluvias de agosto favorecieron el manto freático de la provincia de Ciego de Ávila, aunque todavía están en alarma tres sectores hidrogeológicos, lo cual obliga a mantener las medidas de ahorro.
Rafael González-Abreu Fernández, especialista principal de la empresa territorial de Aprovechamiento Hidráulico, informó que las precipitaciones superaron la lámina real en igual periodo del año anterior y estuvieron por encima de la media histórica que es de 144 milímetros.
Ese comportamiento -dijo- permite que el acuífero muestre un 52 por ciento de llenado y que sectores como el que suministra al acueducto de Ruspoli, uno de los más deprimidos hasta el mes de julio, registre ahora un aumento discreto.
Sin embargo, todavía se mantienen las disposiciones de restricción en la zona para preservar las fuentes de abasto, pues suministran a una parte considerable de la ciudad cabecera, y cinco sectores siguen en alerta, agregó el especialista.
Señaló que los embalses naturales y artificiales están al 58 por ciento de su capacidad, por lo cual solamente dos de esos acuatorios realizan sus entregas planificadas a los objetivos económicos.
Domingo García Aguilar, subdelegado de Recursos Hidráulicos, apuntó que para contrarrestar las consecuencias de la falta de agua son continuas las observaciones del ciclo hidrogeológico y se efectúan dictámenes técnicos a los clientes.
También se ejecuta un programa de mantenimiento en las redes, algunas de ellas con casi medio siglo en explotación, para eliminar los salideros, de los que se han reparado más de cuatro mil en lo que va de año, precisó.
La provincia de Ciego de Ávila, al igual que Matanzas y La Habana, es pródiga en acuíferos, con 963 millones de metros cúbicos, pero en los últimos dos años el depósito subterráneo se ha visto perjudicado, solo aliviado por las precipitaciones de los huracanes Ike y Paloma.