Fidel regresa a la Universidad para hablar de la paz
Como en sus años iniciales de estudiante, en que convirtió las aulas de la Universidad de La Habana en un gran escenario político para combatir los males de la sociedad, volvió hoy Fidel Castro al reencuentro con los universitarios.
En la histórica escalinata de la casa de altos estudios, ante decenas de miles de educandos, el máximo líder de la Revolución hablará sobre los nuevos peligros que acechan al mundo, cuando en breves días el imperio decida o no lanzarse a una guerra nuclear.
Un acto político cultural antecede su intervención, que sin dudas tendrá un alcance universal por tratarse de un asunto de altísima prioridad para la supervivencia de la humanidad, como es la batalla por esa paz amenazada hoy por el imperialismo yanqui y sus aliados.
Allí, rodeado de estudiantes habaneros de la Educación Superior en representación de todos los del país que muy pronto iniciarán el nuevo curso escolar, Fidel reiterará su llamado de evitar por todos los medios un holocausto que se desencadenaría por el Medio Oriente.
Hace casi un lustro, el 17 de noviembre de 2005, se había reunido con decenas de educandos y profesores en el Aula Magna de la Universidad de La Habana para celebrar el aniversario 60 de su ingreso a este nivel de enseñanza, en el que se hizo revolucionario, como afirmara en una entrevista al periodista francés Ignacio Ramonet.
Entonces recordaba, en alusión a la época en que ocurrió ese hecho, que acababa de ocurrir "una terrible guerra, que costó alrededor de 50 millones de vidas, y estoy hablando del momento aquel, en 1945, cuando yo ingresé en la universidad, el día cuatro de septiembre".
También en ese histórico discurso Fidel denunciaba la existencia de un mundo insensible, que permanece indiferente ante la muerte de cientos de miles de personas, palabras de gran vigencia.
"Ese es el mundo en que estamos viviendo, no es un mundo lleno de bondad, es un mundo lleno de egoísmo; no es un mundo lleno de justicia, es un mundo lleno de explotación, de abuso, de saqueo, donde un número de millones de niños mueren cada año"; acotaba entonces con mucha razón.