Ciego de Ávila en el rescate de símbolo agrícola territorial
El acopio de mil 856 toneladas de piña este año en la provincia de Ciego de Ávila, prueba la validez del proyecto frutícola iniciado en el 2008 para rescatar el símbolo agrícola del territorio.
Ciego de Ávila produjo en 1991 un total de 32 mil toneladas (767 mil quintales) de la llamada Reina de las Frutas, cifra que descendió a unas 900 toneladas cada año por la sobrexplotación de los suelos, falta de recursos y otros problemas subjetivos.
Los volúmenes cosechados actualmente son los primeros resultados de un programa emprendido con nuevas técnicas de cultivo y el esfuerzo de labriegos estatales y del sector cooperativo y campesino, informó Joel Enrique Álvarez, especialista de la agricultura.
La superficie cubierta asciende a más de 444 hectáreas en áreas poco explotadas, con posturas de Matanzas, Villa Clara y variedades de alto rendimiento.
Armando Lorenzo, experto agrícola, indicó que la recolección de dos mil toneladas de piña previstas en este 2010 será un despegue hacia niveles superiores el próximo año, pues continúan las siembras.
El aporte de los cooperativistas es decisivo, entre ellos, Ramón Tapia Betancourt y José Montero Cedeño, por la ampliación de sus áreas y el cuidado a los campos.
Los agricultores fortalecen la capa vegetal con el laboreo mínimo de las plantaciones, el uso de implementos adecuados y la aplicación de desechos de cosechas y otros abonos naturales.
También aumentan el riego de agua por aspersión mediante la práctica del carrete, la cual se basa en rodillos de madera con mangueras enrolladas que permiten el movimiento del equipo por la presión del agua.
Mientras el cilindro se desplaza por la guardarraya, la irrigación llega a las hojas de la piña junto con biofertilizante y humus de lombriz de forma líquida que ayudan a la asimilación del fósforo por la planta.