Cumple Morón 467 años
Una bella ciudad está de cumpleaños. Su imagen es la de una quinceañera. Es nuestra querida ciudad de Morón, esa que surgió hace nada menos que 467 años, allá por el lejano 1543.
Consta que fue Don Luís de Almeida quien mercedó en esa fecha el hato de Morón. ¡Qué lejos estaba de imaginarse que aquel pedazo de tierra que adquiría sería el punto de partida de la historia de una ciudad que es hoy orgullo de un pueblo donde habitan más de 62000 personas.
Pero esta historia se ha tejido a lo largo de mucho tiempo. Ha tenido que transcurrir casi medio milenio, saltando épocas, sistemas políticos, tiempos difíciles y las epopeyas de varios siglos.
Como bien dijera el escritor, es Morón una ciudad larga y estrecha, bordeada por los canales El Roble y Cimarrones, de conformación arquitectónica basada en grandes caserones de tejas francesas, de portales corridos, pero en la contemporaneidad maquillada de colores y mezclada con modernas edificaciones que hacen perder la continuidad de los años.
Más, sus calles tienen el contraste de exhibir una enorme cantidad de bicicletas y coches tirados por caballos que se cruzan con modernos autos conducidos por turistas de todos los confines del planeta, pero, ni siquiera esa, es la peculiaridad de la ciudad.
Su rasgo más característico es el propio moronero, ese que lleva en su pecho una pasión infinita por su ciudad, por su gallo como símbolo de identidad, por la belleza de la Laguna de la Leche, por sus parques, por sus calles y amplia Avenida de Tarafa.
Es imposible hablar de nuestra ciudad y sus 467 años, sin remitirnos al libro Medio Milenio por Morón para mencionar entonces personajes, leyendas, historias como aquellas populares de El Guije de los Esteros, El mono de la guardarraya o La Luz de Punta Novillo.
Tampoco es posible omitir la historia más actual, la que protagoniza hoy este pueblo que se enfrasca en la nueva imagen de la ciudad, porque Morón se transforma a cada paso, con nuevos centros comerciales, nuevas edificaciones, el surgimiento de microdistritos, centros culturales, plazas y muy pronto exhibirá su nuevo bulevar para el disfrute de la población.
En fin, nuestra ciudad ya deja de ser larga y estrecha porque abre sus brazos más allá de los arrojos que la bordean, para cimentar nuevas construcciones, porque aquí se augura un futuro luminoso.
Felicidades Morón, en este aniversario 467 de tu mercedación.