La Laguna de la Leche, ligada a la historia de Cuba
Posiblemente muchos cubanos y extranjeros desconozcan que el lago natural mayor de Cuba, Laguna de la Leche, situado en la parte norte de la central provincia de Ciego de Ávila, está también ligado a la historia de la Isla.
Tiene extensión superficial de 66 kilómetros cuadrados y capacidad de embalse de 130 millones de metros cúbicos; profundidad media de 1,5 metros, una cota de 0,5 metros sobre el nivel del mar y longitud diametral de ocho millas.
Se llama Laguna de la Leche por las características litológicas de su fondo, compuesto por rocas calizas organógenas, margas, arena, turbas y otros sedimentos que le dan al agua el aspecto lechoso, cualidad por la cual se le denomina así.
A ella llegan los arroyos Calvario y Naranjo, así como también las aguas de los canales Robles, Cimarrones y los conocidos por Júcaro y Punta Novillo.
Esta laguna también está ligada a la historia de la Isla, pues los cubanos en armas en las guerras de 1868 y 1895, merodearon por estas aguas en distintas ocasiones para burlar el asedio de las tropas españolas, entre ellos los coroneles José Medina, José Barbosa y José Gómez.
Igualmente recorrieron esos parajes el coronel Simón Reyes (el Águila de la Trocha) y el Generalísimo Máximo Gómez, con similar objetivo de burlar la trocha de Júcaro a Morón, barrera militar construida y refortificada por la metrópoli española
Antes de la década de 1930 ese acuatorio era casi dulce y después por él se transportó el azúcar de los ingenios de la zona a través del canal por el cual comenzó a penetrarle el agua del mar.
Debido a su importancia para el turismo, los deportes náuticos, la cría de peces y el esparcimiento de grandes y chicos, desde hace años se recuperó el embalse.
Se construyeron diques y canales, además de ser suprimida la entrada de residuos industriales y desechos provenientes de la Ciudad del Gallo, lo cual propició que la contaminación bajara a lo permisible: 1,5 gramos de sal por litro de agua.
Posteriormente, el canal que la separa del mar, llamado Chicola, recibió mantenimiento general en los 11 kilómetros de longitud y sus 16 compuertas de acero fueron sustituidas por otras de fibra de vidrio, lo que trajo consigo mejor cierre del agua salada.
Con las lluvias de mayo, junio y julio, La Leche está completamente llena, para bien de su fauna y de la flora que la rodea.
En los terrenos que la circundan, existen ocujes, yanas, robles, bagás, patabán, palmeras, así como mangle rojo y prieto; además de yaguazas, ánades, corúas, garzas, gallinetas y garzones; también la pueblan mamíferos, reptiles y otras especies.

