Llama Cuba a la solidaridad frente a desastres
Cuba llamó en Naciones Unidas a poner los infinitos recursos del planeta al servicio de los más afectados, sin mezquinos intereses comerciales ni egoísmos nacionales, a la hora de enfrentar los desastres y las emergencias humanitarias.
La convocatoria fue hecha por la delegada cubana Claudia Pérez Álvarez al hablar en una sesión de la Asamblea General de la ONU dedicada al tema de la asistencia humanitaria y de socorro en casos de desastres. Se impone la solidaridad y la cooperación internacional, afirmó la diplomática, quien advirtió que la asistencia humanitaria debe realizarse con pleno respeto de los principios reconocidos por Naciones Unidas.
En ese sentido, rechazó la imposición de conceptos ambiguos no acordados y de fácil manipulación para tratar de justificar acciones contrarias a los principios de soberanía, integridad territorial y no interferencia en los asuntos internos.
Es requisito básico que sean los Estados necesitados quienes soliciten y den el consentimiento para recibir asistencia humanitaria, acotó, para agregar que la Carta de la ONU debe ser respetada en toda situación, incluidas las emergencias humanitarias.
Los propósitos y principios de ese documento fundacional no pueden ser reescritos o tergiversados, ni restringidos o condicionados, apuntó.
Pérez Álvarez recordó que el año pasado Cuba fue afectada por cinco fenómenos meteorológicos en menos de tres meses y sufrió daños por casi 10 mil millones de dólares.
Pero frente a esas tragedias, subrayó, las medidas preventivas de las autoridades y el pueblo cubano permitieron evacuar y proteger a millones de personas en lugares seguros y preservar valiosos bienes económicos.
Explicó que la efectividad de la Defensa Civil cubana, encargada del cumplimiento de las medidas, normas y convenios internacionales relativos a la protección civil, ha sido vital para la preservación de vidas humanas y bienes materiales.
La delegada cubana apuntó que el sistema de la ONU y la comunidad internacional deben ayudar a los países en desarrollo a mejorar las capacidades humanitarias, los conocimientos y las instituciones y a conseguir un mayor acceso a las tecnologías, recursos financieros y conocimientos técnicos.
Al reiterar la disposición de Cuba a continuar su respaldo solidario y desinteresado a los países afectados por desastres, la diplomática mencionó la labor del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve.
Ese destacamento fue creado en agosto de 2005 con el objetivo inicial de ayudar a la población del estado norteamericano de Nueva Orleans afectada por el huracán Katrina y ya ha cumplido misiones en siete países.
También recordó los diversos programas de colaboración cubana en materia de salud, entre ellos la Escuela Latinoamericana de Medicina que ha graduado a más de ocho mil estudiantes de 24 países en sus 10 años, y el Programa Integral de Salud que beneficia a 44 naciones.
Cuba reafirma su decisión de continuar brindando, en la medida de sus posibilidades, el apoyo de su principal riqueza: el capital humano creado por la Revolución Cubana y sus mejores experiencias, concluyó.