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Sábado, 18 Enero 2020 20:33

Exitosa jornada electoral en Ciego de Ávila

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Tras un exitoso desarrollo de todo lo previsto para la jornada electoral de este sábado 18 de enero, concluyó en los diez municipios de Ciego de Ávila el ejercicio de votación para la elección del Gobernador y Vicegobernador de la provincia.

Así lo confirmó para los lectores de Invasor Marleny Báez Valdivia, vicepresidenta del Consejo Electoral Provincial, quien añadió que, conforme a lo previsto, se recibió información procedente de los municipios y, una vez validada por el vocal nacional, se hizo llegar al Consejo Electoral Nacional.

Detalles acerca de los resultados fueron puestos en conocimiento de los delegados que en representación del electorado y del pueblo avileño, ejercieron el voto en la mañana de hoy.

En todos los casos, las sesiones municipales contaron con la presencia de las principales autoridades políticas de cada territorio, encabezadas por Carlos Luis Garrido Pérez, Primer Secretario del Partido en la provincia, junto a representantes de las organizaciones de masas.

Ahora solo resta esperar a que, de manera oficial, se hagan públicos los resultados finales del país, facultad que corresponde al Consejo Electoral Nacional.

Miércoles, 01 Enero 2020 20:08

2020: Año 62 de la Revolución.

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Iniciamos el año 2020 con nuevos bríos, convencidos que nada ni nadie podrá detener la marcha victoriosa de la Revolución Cubana.

Con el legado del siempre invicto Comandante en Jefe Fidel Castro, seguiremos adelante, burlaremos el criminal bloqueo imperial y avanzaremos unidos y firmes.

Vivimos ya el Año 62 de la Revolución.

Domingo, 22 Diciembre 2019 20:30

Nos tiraron a matar y estamos vivos

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Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba, en la clausura del IV Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su IX Legislatura, en el Palacio de Convenciones, el 21 de diciembre de 2019, “Año 61 de la Revolución”.

Querido compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central de nuestro Partido;

Compañero Esteban Lazo, Presidente de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado;

Compañeros de la Generación Histórica que nos acompañan;

Diputadas y diputados;

Pueblo de Cuba:

 

En vísperas de otro aniversario de la Revolución invicta y victoriosa, ante todo quiero exclamar: ¡Felicidades!

Atravesamos un año cargado de retos, tensiones y agresiones. Juntos los enfrentamos y juntos vamos ganando.

En verdad ha sido duro y desafiante el año 61 de la Revolución, aunque nunca tanto como aquellos que se sucedieron después del triunfo de enero cuando el asedio se acompañó de arteros ataques, incluyendo:  una invasión, sabotajes, incendios, bandidismo y el aislamiento de Cuba en todo el hemisferio.

Aquellos desafíos fueron vencidos y superados uno por uno, legándonos sus protagonistas una historia que nos enorgullece profundamente y la más formidable escuela revolucionaria: por el pueblo, junto al pueblo y para el pueblo: ¡todo es posible!

Curtidos en la resistencia de todos esos años, y apoyados en la fortaleza de la obra humana levantada “contra viento y marea” durante seis décadas, hemos podido transitar este 2019 derribando obstáculos que parecían insalvables y, hoy, tenemos todo el derecho a celebrar lo conseguido sin autocomplacencias y conscientes de que cada meta es un nuevo punto de partida.

Hablando de obstáculos, empecemos por el peor y más abarcador de todos: el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos.

Cuando se escriba la historia de estos días, habrá que reservar un capítulo al año 2019 por el modo brutal, demente, podría decirse, en que durante este año escaló la agresión a Cuba, prácticamente, al ritmo de más de una medida por semana; es decir, una “vuelta de tuerca” cada siete días para asfixiar a nuestra economía.

Se cancelaron, restringieron o prohibieron, cruceros, vuelos, remesas, servicios médicos, financiamientos, transportación de combustible y seguros.  No hay un área libre de la cacería, del cerco, de la persecución.  Tampoco queda proyecto o acción revolucionaria ajena a la difamación.

Para justificar su actuación,  Washington ha acudido nuevamente a groseras mentiras, y a la burda acusación de que somos un factor de inestabilidad y amenaza para la región, las que hemos desmentido enérgicamente.

Las medidas adoptadas se dirigen a sabotear el comercio exterior de Cuba y a obstaculizar las transacciones financieras con terceros países, incluyendo pagos, cobros y posibilidades de créditos.  Buscan interrumpir los suministros de la industria nacional, limitar el acceso a la tecnología y a las fuentes de capital y de ingresos económicos, con acciones específicas contra el transporte de combustible, el turismo y los servicios internacionales de salud.

Con este fin, Estados Unidos ha desplegado una intensa e injuriosa campaña contra la colaboración médica que Cuba ofrece.  Es inmoral e inaceptable que se cuestione la dignidad, la profesionalidad y el altruismo de los más de 400 000 colaboradores de la salud que, en 56 años, han cumplido misiones en 164 naciones.

Como conoce el pueblo, en una conducta sin precedentes, el Gobierno de Estados Unidos hoy se jacta de haber amenazado, perseguido y tomado medidas ilegales contra más de diez compañías y decenas de embarcaciones de terceros países que transportan petróleo a Cuba.  Para la historia quedan registradas estas agresiones como actos de cobarde piratería.

El objetivo declarado es privar de suministros de combustible a un país de 11 millones de habitantes.  Su impacto no ha sido más severo gracias a la unidad y a la respuesta solidaria y consciente del pueblo, la fortaleza del sistema económico y social socialista y la experiencia de 60 años de enfrentamiento a la agresión imperialista.

Pero ahí está, en los resultados de la economía, la afectación que causó.  Prácticamente, todos los sectores tuvieron que lamentar interrupciones o atrasos en sus producciones.  Logramos espantar los incómodos apagones y soportar las restricciones con medidas ajustadas a la situación particular por territorio y por organismo.  Todo el país volvió a “apretarse el cinturón”, pero no se implantó ninguna medida de ajuste que descargara sobre el pueblo el costo del criminal bloqueo.  ¡Somos territorio libre de neoliberalismo!

Según nuestros enemigos y los que amplifican sus mensajes en cualquier plataforma de comunicación, el bloqueo está dirigido a dañar al Gobierno. ¡Mentira! El bloqueo afecta a todo el pueblo porque afecta a todos los sectores y actores de la economía.

Las restricciones adicionales a la disponibilidad de combustible, que comenzaron en abril, afectaron sensiblemente el transporte público, obligaron a paralizar temporalmente o a disminuir el ritmo de algunas inversiones, perjudicando la agricultura, la producción y la distribución de alimentos y otros renglones de alto impacto económico y social.

La interrupción del arribo de cruceros, de vuelos a provincias, el recorte de remesas, el cierre de oficinas consulares, la limitación de licencias de viaje, entre otras, golpean especialmente al sector no estatal de la economía.

 Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba, en la clausura del IV Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su IX Legislatura, en el Palacio de Convenciones. Foto: Roberto Suárez

El pueblo lo sabe porque lo sufre; pero también lo ha afrontado con mayor sabiduría y previsión, con esa fuente de energía inagotable que hay en cada cubano: la creatividad y la capacidad insuperable de encontrar una solución a cada problema.  Esa es nuestra historia, la que nos enseña que la unidad, la resistencia, la lucha y la emancipación son las claves de nuestras victorias.

En primerísimo lugar, gracias a eso y, también, a la cooperación de gobiernos soberanos y empresarios valientes, dispuestos a desafiar la hegemonía estadounidense para comerciar con Cuba, hemos enfrentado y resistido la guerra económica.

Y, ¡estamos aquí! De pie, dignos y firmes.  Tranquilos, pero atentos.  Conscientes de que quien llega tan lejos en su villanía, no tendrá escrúpulos en acudir a planes más perversos aún, si eso le permite borrar del mapa este ejemplo de osadía y resistencia que tanto los irrita, y que no han podido vencer en 61 años, ni por la presión ni por la seducción.

Hace exactamente dos años, en la clausura de la Asamblea Nacional, el General de Ejército Raúl Castro recordaba que “La Revolución Cubana ha resistido los embates de 11 administraciones de los Estados Unidos de distinto signo y aquí estamos y estaremos, libres, soberanos e independientes”.

Con el mayor de los orgullos, las actuales generaciones de dirigentes, de pueblo y, particularmente, la juventud cubana, presentes hoy en la Revolución decimos: ¡De Fidel, de Raúl y de todos sus compañeros y compañeras de lucha: Somos Continuidad!

Sé que esa declaración por sí sola enfurece a los adversarios, porque es la confirmación de que ninguno de sus planes resultó.  Nos han golpeado y nos golpean.  El bloqueo hace más lento el avance y les resta eficacia a nuestros esfuerzos.  Duele, molesta e irrita, como duelen, molestan e irritan el abuso, la prepotencia y la maldad; pero es importante que sepan que ¡no vamos a rendirnos!

El bloqueo es una política tan desacreditada, tan inmoral y tan contraria a todo derecho, que sus defensores desbordan cualquier límite legal y humano para mantenerlo, olvidando un proverbio español, más antiguo que el Quijote: “Tanto va el cántaro a la fuente, hasta que al final se rompe”.  Los proverbios, por cierto, expresan la sabiduría nacida de las experiencias de los pueblos, incluidas sus luchas.

¡Quién sabe si un día de la legendaria lucha del pueblo contra ese engendro nacerá un proverbio en todas las lenguas como un monumento universal a nuestra resistencia!  Podría decir ese proverbio: “Imperio que aísla, aislado termina” (Aplausos).

Carcomida por la corrupción y la disfuncionalidad internas, la administración estadounidense ha extremado su conducta agresiva y unilateralista en casi todas las regiones del mundo frente a problemas medulares para el futuro de la humanidad, y ha agudizado los conflictos existentes con irrespeto absoluto al Derecho Internacional y las prerrogativas soberanas de muchos Estados.

En el hemisferio reafirmó oficialmente la vigencia de la Doctrina Monroe y viene actuando en plena coherencia con esa ambición imperialista.  Sus estructuras políticas a cargo de la región parecen dominadas por elementos de la extrema derecha cubano-americana y personajes asociados a la trayectoria terrorista y delincuencial de los Estados Unidos en esta región.

Pero no todo el mundo se postra bajo sus presiones.  La Asamblea General de Naciones Unidas, que cada año se pronuncia contra esa política criminal, la ha condenado otra vez en 2019 de manera prácticamente unánime.  En la región, apenas dos gobiernos tomaron distancia de la condena mundial: solo el de Brasil votó en contra, en claro sometimiento al imperio, y el de Colombia se abstuvo en la votación de una resolución que apoyaba desde 1992.

Para justificar esta censurable decisión las autoridades colombianas acudieron a la manipulación, ingrata y políticamente motivada, sobre la altruista, consagrada, discreta e inobjetable contribución de Cuba a la paz en ese país, un tema en el que la conducta del Gobierno cubano es universalmente reconocida.

La agresividad del imperialismo se complementa con un intenso y grosero programa de subversión política e injerencia en los asuntos internos de Cuba, al que le han dedicado, en los últimos tres años, alrededor de 120 millones de dólares que sufragan los contribuyentes de ese país.

Con creciente activismo y como se ha divulgado ampliamente, hay un involucramiento directo de su Embajada en Cuba en estas acciones, en franca violación de las leyes cubanas y del Derecho Internacional, específicamente, de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

Fiel a la trayectoria histórica de la Revolución, el Gobierno cubano ha permanecido firme y sereno frente a esta abierta y creciente hostilidad.

Hemos rehusado morder el señuelo de las provocaciones y seguimos comprometidos, responsablemente, con la preservación de los lazos bilaterales formales y los escasos espacios de cooperación oficial que aún permanecen en vigor entre ambos países, procurando proteger las condiciones que permiten los vínculos familiares de millones de ciudadanos y la comunicación entre los dos países.

Sin embargo, conviene enfatizar con absoluta claridad que Cuba adoptará todas las medidas que resulten necesarias para frenar los propósitos intervencionistas de los Estados Unidos, proteger la tranquilidad y el bienestar de la población, salvaguardar la unidad nacional y defender, al precio que sea necesario, la soberanía y la independencia del país (Aplausos).

No nos dejaremos provocar, ni renunciaremos a nuestra sagrada independencia.  Ante las amenazas del enemigo, actuaremos como nos ha convocado Raúl: cada uno desde su barrio, desde su comunidad, debe estar listo para salir al combate y hacer suya aquella frase que dijimos cuando el fallecimiento del Comandante en Jefe de la Revolución cubana: ¡Yo soy Fidel! (Aplausos.)

Cuando se mira afuera, se confirman todas las razones para resistir y crear sin desmayos.  La crisis del multilateralismo, tan cuestionada en la más reciente Cumbre de los No Alineados, por los profundos desequilibrios que provoca y su permanente amenaza a la paz, nos muestra un mundo donde se profundizan las desigualdades y se margina y excluye a las mayorías.

El neoliberalismo, empujado por los poderes mediáticos y los fundamentalismos de todo tipo, empobrece naciones que ayer fueron prósperas.  Acabamos de comprobarlo en Argentina, salvada ya una vez del desastre neoliberal y convertida, nuevamente, en “tierra arrasada” en solo cuatro años de desproporcionados ajustes, como están documentando sus intelectuales y artistas, indignados por las elevadas deudas sociales que deja el Gobierno saliente, gran impulsor de las recetas neoliberales.

Bajo similares esquemas, el modelo chileno, tan exaltado por los organismos financieros internacionales, hoy muestra la incapacidad para resolver los problemas sociales que genera la economía diseñada por los Chicago Boys. Sus jóvenes, golpeados y abusados por cientos, están protagonizando, en manifestaciones incansables, una batalla épica contra el sistema que los excluye.

Reclaman derechos que no ha atendido con seriedad su Gobierno ni parecen ser visibles para la OEA, que tanta preocupación muestra por la estabilidad y la democracia en Venezuela, Nicaragua y hasta en Cuba, que no tiene nada que agradecer al “ministerio de colonias”, al que por suerte dejamos de pertenecer hace más de 50 años.

Ratificamos que mantendremos la solidaridad y cooperación con la República Bolivariana de Venezuela, su Gobierno legítimo bajo la presidencia de Nicolás Maduro Moros, y con el Gobierno y pueblo sandinistas, liderados por el presidente Daniel Ortega.

Valga el recordatorio para aquellos que montan los shows anticubanos con el grotesco Secretario General de la OEA en el centro de la escena.

Otro episodio indignante e      inaceptable que nos deja 2019 es el golpe de Estado al presidente Evo Morales Ayma, en Bolivia, promovido por la oligarquía local bajo orientaciones yanquis, también con la escandalosa complicidad de la OEA.

Profundamente racistas, los ejecutores del golpe de Estado, repiten la fórmula ensayada contra Venezuela de poderes autoproclamados. Ya no importa si se ha comprobado que fue mentiroso el informe de la OEA y que jamás hubo violaciones ni fraude por parte del MAS.  Sus líderes están refugiados hoy en otros países, perseguidos por los reales delincuentes: los que se hicieron del poder con la Biblia en una mano y el fusil en la otra.

Desde que se inició el golpe, Cuba lo condenó.  Reafirmamos hoy aquí nuestra solidaridad con el compañero Evo Morales Ayma y el pueblo boliviano (Aplausos).

A los intentos foráneos por desestabilizar a los Estados caribeños de Dominica y Surinam, respondemos que la solidaridad de Cuba con ambos gobiernos y pueblos es sólida y firme.

En ese amargo contexto han emergido procesos esperanzadores en México y Argentina.  Ninguno de ellos se ha propuesto construir el socialismo ni estatizar la economía y, aun así, ya ha comenzado la guerra contra sus políticas sociales, agitando el fantasma de la influencia marxista.

Ratificamos nuestras simpatías y solidaridad con el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en México, y aplaudimos la elección de Alberto Fernández y Cristina Fernández como presidente y vicepresidenta de Argentina (Aplausos). Insistimos en que debe reclamarse la restitución de la inocencia de Lula, sus derechos políticos y su consiguiente libertad plena.

En México y Argentina asistimos, durante el último año transcurrido, al resurgimiento del sueño integrador y la idea de preservar la Celac, diversa y plural, que logró establecer en nuestro país, en 2014, más que una Proclama, una voluntad compartida de ser para siempre Zona de Paz.

Los lazos con África, Asia, Oceanía y Medio Oriente, se consolidan. Se han fortalecido nuestras relaciones políticas y los intercambios de alto nivel con la Federación de Rusia, la República Popular China y la República Socialista de Vietnam.

Ha sido un año positivo en los vínculos con la Unión Europea y sus Estados Miembros en las diferentes esferas, incluida la económica comercial, de inversión y la cooperación.

La participación de Cuba en la XVIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en Bakú, Azerbaiyán, fue activa y fructífera. Reiteramos la importancia de que el Movimiento desempeñe un papel internacional cada vez más vigoroso para enfrentar unidos los grandes desafíos impuestos a los países del Sur.

Compañeras y compañeros:

A grandes rasgos hemos descrito la situación política internacional, agravada por la ya citada crisis del multilateralismo y la elevada injerencia norteamericana en nuestra región.

En ese contexto, plagado de riesgos y amenazas, el discreto comportamiento de la economía cubana no es una excepción.  La Cepal (Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas), confirmó que persiste la desaceleración generalizada en América Latina y el Caribe, previéndose un crecimiento del 0,1 %. Y anuncia que será bajo para 2020, con una tasa estimada del 1,3 %, en un contexto internacional caracterizado por el agravamiento de las tensiones comerciales, entre otros factores.  En esos índices se mueven los resultados económicos de Cuba en 2019, con su 0,5 % de crecimiento y los pronósticos para el 2020, situados en un realista 1 %.

No somos excepción. Lo verdaderamente excepcional es que no hayamos descendido bajo el peso de las descomunales presiones y la persecución financiera exacerbada este año hasta límites insólitos.

La excepcionalidad es también que no hemos acudido a las cómodas recetas neoliberales que vuelven a ponerse de moda, aunque esté más que probado que solo sirven para agigantar la brecha entre los pocos, poquísimos, cada vez más ricos y las mayorías que se empobrecen aceleradamente.

Permítanme recordar que en el apogeo del neoliberalismo, en la década de los años 90 del pasado siglo, Fidel “fue al futuro y regresó para contarlo”, como se dice de sus facultades premonitorias.  En el contexto de una Cumbre Iberoamericana, en 1993, nuestro líder histórico avisó:

“El neoliberalismo no tiene porvenir y llegará el momento en que todo eso empiece a cuestionarse, pero tiene que pasar el tiempo y, mientras tanto, tenemos que estar ahí luchando por las cosas más justas, por las ideas más correctas, formando conciencia.  Es muy importante que los pueblos tomen conciencia, y los pueblos van a tomar conciencia en la medida en que ven que estas recetas no resuelven los problemas”.

Cuando Fidel expresó aquella crítica adelantada, los teóricos del sistema se empeñaban en convencernos de que el capitalismo era el fin de la historia.  Hoy podríamos decir que estamos asistiendo al fin de la historia del capitalismo.  Todo lo que vemos es repetición de fórmulas que ya probaron su ineficacia y, lo que es peor, a pesar de su elevado costo social.

No, gracias, no queremos eso para nuestro pueblo. Queremos prosperidad y vamos a luchar por ella a brazo partido; pero nunca al costo de dejar a las mayorías fuera de sus beneficios.

No nos interesa una sociedad, como hemos visto tantas por ahí, donde las luminarias que publicitan el progreso opacan a las estrellas en el cielo, mientras cientos de personas duermen en los parques y decenas de niños se lanzan sobre vehículos climatizados para limpiarles los vidrios a sus acomodados pasajeros, hombres y mujeres que creen aliviar sus conciencias lanzándoles unas monedas para comer.

Queremos que la decencia, la belleza, el buen gusto y la cultura del detalle se instalen en nuestras ciudades y que las mejores prácticas productivas hagan florecer nuestros campos.  Queremos que el trabajo honrado y la eficiencia les ganen la guerra a las ilegalidades, al burocratismo, al acomodamiento, a la inercia y a la apatía.

Los cubanos somos vencedores del imposible.  Y es un buen momento para proponernos otro año de excepcionalidad positiva.

Pasando revista a lo más sobresaliente del que termina, a nosotros mismos nos sorprende el salto por encima de las dificultades:

Comenzando 2019, un devastador tornado dañó severamente viviendas y centros productivos de cinco municipios de nuestra capital.  Aquella madrugada del 28 de enero, en medio de la oscuridad, entre los escombros, pocos creyeron que sería posible restañar sus profundas heridas y cumplir los programas de construcción y embellecimiento por los 500 años de La Habana.

Un real tornado de trabajo, esfuerzo, solidaridad e inteligencia colectiva borró en unos meses el golpe de la naturaleza, imponiendo récord en las inversiones previstas.

Eso contribuyó al sobrecumplimiento que más nos anima al terminar el primer año de la Política de la Vivienda aprobada.  Con esfuerzos propios, subsidios y estatalmente, se terminaron 43 700 viviendas, 10 000 más que lo planificado, una verdadera inspiración para los próximos años, en que aspiramos a terminar más de 60 000 anualmente.  Solo así y bajo nuevos conceptos de funcionalidad, calidad y armonía con el entorno, llegaremos un día a resolver los acumulados problemas con la vivienda.

Fue también 2019 el año de empezar a ver el resultado de las más fuertes inversiones en el transporte terrestre y ferroviario.  Se pusieron en funcionamiento 80 nuevos coches en los trenes nacionales, lo cual se acompañó de una renovación de la calidad de estos servicios, así como la rehabilitación de las principales estaciones ferroviarias.

Se incorporaron a los servicios públicos más de 300 ómnibus ensamblados en Cuba, 69 semiómnibus y 125 triciclos, al tiempo que se avanzó en la recuperación de ómnibus paralizados por largo plazo, lo que puso un poco de alivio en uno de los problemas más agudos del país y que seguirá demandando recursos y eficiencia.

Los trabajadores del sector presupuestado seguramente recordarán que en 2019 sus salarios se multiplicaron hasta tres veces, lo que favoreció, entre otras cosas, la reincorporación de 12 942 maestros a las aulas, para el 96,9 % del completamiento de la cobertura docente sin utilización de alternativas.

Mañana es el Día del Educador, a los queridos maestros cubanos llegue la felicitación y el reconocimiento por sus aportes en ese día (Aplausos).

Sin llegar aún la reforma salarial, el aumento elevó el valor real de los ingresos de los trabajadores del sector estatal y en menor medida de la seguridad social, una demanda pospuesta durante años en espera de un mejoramiento de la economía, que sigue pendiente.

Fue el año en que se extendieron y profundizaron los servicios de telefonía y acceso a Internet, al punto de pasar de uno de los últimos lugares en el mundo a ser una de las sociedades donde más dinámicamente creció la conexión a la red de redes.

Siete millones trescientas mil líneas telefónicas, de ellas 6 millones para teléfonos móviles y más de 3 millones de usuarios utilizando tecnología de 3G y 4G, significan avances trascendentes en el propósito de alcanzar la mayor informatización de la sociedad.

Párrafo aparte para el turismo que, siendo el sector más golpeado por el reforzamiento del bloqueo, junto con los servicios médicos, logró sobrepasar los 4 millones de turistas, poner en explotación 3 855 nuevas habitaciones y avanzar en el encadenamiento de la producción nacional, la inversión extranjera y el sector no estatal, aspectos en los que hay que continuar trabajando, por su incidencia en la economía nacional y en el mejoramiento continuo de la calidad.

En la Zona Especial de Desarrollo Mariel ya funcionan plantas industriales que fabrican productos cubanos necesarios para nuestro mercado interno y con posibilidades de exportación.

Pero lo más trascendente del año para esta legislatura y para todos los ciudadanos es que se aprobó la nueva Constitución, que fortalece la sociedad cubana y abre nuevos caminos a la institucionalización del país.

De su implementación han emergido seis leyes en dos periodos de sesiones, en un ejercicio legislativo sin precedentes que hoy nos deja con los instrumentos legales indispensables para el mejor funcionamiento de la propia Asamblea Nacional, las municipales y los Consejos Populares, así como con nuevas figuras y formas de ejercicio del Gobierno, que deben conducirnos al perfeccionamiento impostergable de los órganos de poder del pueblo.

En esta sesión parlamentaria hemos elegido por primera vez en estos años al Primer Ministro y además al nuevo Consejo de Ministros.  Podemos asegurarles que el compañero Manuel Marrero Cruz, los viceprimeros ministros y los ministros designados se entregarán por completo, dando continuidad a la enaltecedora acción de ejercer el gobierno con el pueblo y para el pueblo.

Avanzábamos en esa dinámica de trabajo en función de las más apremiantes necesidades y demandas de la población, cuando la arremetida imperial nos privó de más de un 50 % de las necesidades de combustible a partir de septiembre.

Llegó la “coyuntura”, ese periodo que tensionó todas nuestras fuerzas para evitar afectaciones y retrocesos.    Y se hicieron chistes y memes en las redes sociales que pasarán a la lista de una de las más poderosas fuerzas del ser nacional: la capacidad de bromear hasta con nuestros más graves problemas. Incluso, los que empleamos la palabra inicialmente para espantar los sustos provocados por el rumor malintencionado de que volverían los momentos más difíciles del Periodo Especial, aliviamos las angustias por las paradas llenas, las gasolineras apagadas o con largas colas, las producciones detenidas y todos los problemas asociados, riéndonos cuando no quedaba otra salida.

Esa fue una pelea más que ganamos, pero no totalmente (Aplausos).  Si la “coyuntura” nos obligó a buscar en las experiencias de tiempos peores prácticas de ahorro engavetadas, apenas ha pasado la crisis más dura y algunos choferes de autos estatales han vuelto a subir los cristales y a olvidarse de la solidaridad.  Y hay medidas que no pueden ser coyunturales.  Tenemos que imponerlas hasta que la rutina las vuelva costumbre. Como todas las formas de ahorro y todas las prácticas solidarias.

Esta es una decisión.  No es un pedido.  Es una disposición que doy en nombre del Gobierno y de las necesidades de la mayoría (Aplausos).  Y exigiremos su cumplimiento porque es mandato del pueblo.

Foto: Roberto Suárez

Lo bueno que tienen los malos tiempos es que nos educan en mejores prácticas. Y de algo debe servirnos la educación y la cultura adquiridas en 60 años de Revolución, esa riqueza moral que no hay tesoro material que la sustituya o la supere.

He mencionado solo algunos de los hechos más notables de la actividad del Gobierno en el año, por su impacto en toda la población y porque las comparecencias de nuestro Ministro de Economía y de nuestra Ministra de Finanzas han dado los detalles indispensables.

Otros datos y resultados por organismos serán publicados en el sitio de la Presidencia y esperamos que nutran nuestras redes sociales.  En verdad hay mucho de qué enorgullecernos, como queda todavía muchísimo por resolver.  Lo más apremiante es el ordenamiento monetario.

No olvidamos lo que dijo hace dos años el General de Ejército sobre el tema:

“Nadie puede calcular, ni el más sabio de los sabios que tengamos nosotros, el elevado costo que ha significado para el sector estatal la persistencia de la dualidad monetaria y cambiaria, la cual favorece la injusta pirámide invertida, donde a mayor responsabilidad se recibe una menor retribución y no todos los ciudadanos aptos se sienten motivados a trabajar legalmente, al tiempo que se desestimula la promoción a cargos superiores de los mejores y más capacitados trabajadores y cuadros, algunos de los cuales emigran al sector no estatal.

“Debo reconocer que este asunto nos ha tomado demasiado tiempo y no puede dilatarse más su solución”. Los aplausos que entonces acompañaron sus palabras tenemos el deber de transformarlos en esfuerzos para cumplir con los plazos previstos.

Podemos asegurarles que el ordenamiento monetario se encuentra en fase avanzada de estudio y aprobación. Actualmente se concentran los esfuerzos en la validación integral de los resultados de cada tema; la elaboración de las normas jurídicas, la organización y ejecución de los procesos de capacitación, aseguramiento político y comunicación social.

Se confirma la integralidad del proceso y su complejidad, dado que abarca aspectos estrechamente interrelacionados que tendrán impacto en toda la sociedad, los que serán aplicados con la secuencia prevista, minimizando los efectos en la población.

Este proceso no es un canje de monedas, por lo que ratifico lo expresado en ocasiones anteriores en cuanto a que se garantizarán los depósitos bancarios en divisas extranjeras, pesos convertibles, pesos cubanos, así como el efectivo en manos de la población.

Todas las medidas derivadas del mismo serán oportunamente informadas a nuestro pueblo.

Compañeros y compañeras:

Tres prioridades nos hemos planteado para enfrentar los ataques del adversario sin renunciar a nuestros programas de desarrollo.  La primera es ideológica y tiene que ver directamente con nuestra defensa, desde las más profundas convicciones.  El pueblo cubano, formado y entrenado por Fidel en batallas legendarias, está preparado, para entender y asumir cuantos problemas nos plantee la agresión enemiga.  Solo necesita estar informado y recibir las explicaciones oportunamente.

Lo demostró cuando informamos la situación creada con la disponibilidad de combustible y convocamos a convertir un ataque del enemigo en oportunidad para desatar la creatividad y rescatar saberes de otros tiempos.

Fortalecernos ideológicamente significa convertir la resistencia en aprendizaje y ese aprendizaje en soluciones emancipadoras, en tanto nos liberan de viejas dependencias y ataduras a esquemas de trabajo obsoletos.

Cuando convocamos a pensar como país y pensar distinto, estamos llamando a crear.  Cuba es un pueblo de creadores.  ¿Qué ha sido nuestra larga resistencia sino un acto perpetuo de creación?

Otra prioridad es la batalla económica. Y vean que no digo la segunda batalla, digo “otra prioridad”, porque todas tienen importancia.

El enemigo ha convertido la economía cubana en el primer objetivo a destruir.  No solo porque es el camino a la destrucción de la Revolución, sino porque es un modo de demostrar que el socialismo es un sistema inviable. Y cada minuto de la resistencia a la agresión está diciendo justamente lo contrario: que solo el socialismo hace posible el milagro de una pequeña nación victoriosa frente a un poderoso imperio que no ha podido rendirla.

Pero no solo nos interesa resistir.  Ese mérito lo conquistamos hace tiempo.  El desafío es, en medio de esa misma guerra, conquistar la mayor prosperidad posible.  Para ello necesitamos mayores producciones, más diversas y de más calidad, con el valor añadido de la ciencia y los encadenamientos que deben ponernos en capacidad de disminuir las importaciones y aumentar las exportaciones, en un esquema de sostenibilidad a la altura del conocimiento científico y las demostradas habilidades del cubano. Con tal convicción defenderemos el Plan de la Economía y el Presupuesto para el 2020 aprobados en esta sesión.

Junto a esas prioridades está el ejercicio legislativo cuyo cronograma se aprobó también en esta Asamblea.

En los próximos meses y años debemos aprobar nuevas leyes y prepararnos para legislar sobre temas trascendentes por su alta sensibilidad, que incluye algunos que han sido motivo de preocupación por diversas personas, relacionados con la violencia de género, el racismo, el maltrato animal y la diversidad sexual.

Foto: Roberto Suárez

Los cuatro están siendo objeto de atención y seguimiento para reforzar y fortalecer la legalidad, pero sin dar espacio a enfrentamientos y fracturas que tratan de promover fuerzas exógenas empeñadas en interferir en asuntos sagrados para la sensibilidad nacional.

El Gobierno cubano, nacido de la Revolución que liberó a la mujer de la esclavitud doméstica, que hizo a todos los ciudadanos iguales, que sanciona y condena la violencia en todas sus formas, conoce y comparte las insatisfacciones de sectores de la población afectados por los vestigios de los abusos que sobreviven en su seno, pese a las políticas oficiales orientadas a la conquista de “toda la justicia”, como pedía Martí.

Lo que no podemos perder de vista es que solo llegaremos a esa justicia total como hemos llegado hasta aquí, en medio de los peores augurios y vendavales; con unidad y en unidad.

No es fragmentando la sociedad, acusando al otro, buscando lo que nos divide, como llegaremos a solucionar nuestras deudas con lo más justo para todos: ¡Unidos hemos vencido!  ¡Unidos venceremos! (Aplausos.)

Recientemente hemos aprobado un programa de Gobierno para enfrentar la discriminación racial.  Ese es el espíritu que nos anima cuando nos disponemos a enfrentar un nuevo año con la certeza que nos deja este: ¡Juntos todo es posible!  Una sociedad donde la mujer escaló en 60 años del rincón más oscuro de la casa al podio de la mayoría profesional del país; una nación mestiza, donde todos somos tan claros que parecemos blancos y tan oscuros que parecemos negros, como diría Don Fernando Ortiz; un pueblo tan sensible que cree en la vida y la exalta todos los días, tiene todas las condiciones para enfrentarse y resolver definitivamente cualquier vestigio de maltrato, exclusión, discriminación o sometimiento que haya sobrevivido a la obra justiciera de la Revolución.  ¡Y lo haremos! (Aplausos.)

Así es como vemos el progreso de nuestra sociedad en ámbitos igual de profundos, aunque menos tangibles. Me refiero a la espiritualidad en todas sus dimensiones, a la necesidad de ir creciendo en el reforzamiento de los valores que deben distinguir a una sociedad como la nuestra.  Y a la erradicación de actitudes contrarias a la moral de esa sociedad en la que nos reconocemos.

El General de Ejército ha comentado más de una vez cómo en la escuela donde se formó de niño lo educaron en un ejercicio de introspección autocrítica que a sus años aún sigue practicando: evaluar al final de cada día qué había hecho de útil y de bueno y qué no.

En La Edad de Oro Martí dejó escrito que no debe pasar un día sin que hayamos hecho una buena acción, principio educativo fundamental de La Colmenita a la que tanto admiramos.

No es solo para los niños esa recomendación.  Es para todas las edades y para los ciudadanos en su conjunto.  La hermosa sociedad que nos debemos llegará más pronto en la medida en que exijamos comportamientos cívicos como obligación.

Por poner un par de ejemplos: ¿De qué valen las obras por los 500 de La Habana que han engalanado a la capital, si la higiene de la Ciudad vuelve a desaparecer entre montañas de basura y no se sanciona debidamente ni a quienes tienen la responsabilidad de resolverlo ni a quienes conviven con esas prácticas en sus propias puertas?

Y otro ejemplo: ¿De qué valen los controles, las auditorías, las sanciones severas, si apenas cuando se aplica la ley empezamos a ver al que delinque como víctima?

El paternalismo es otro de esos vicios que debilita la velocidad y profundidad de nuestros avances.  Durante los debates en comisiones se discutió más de una vez sobre las prácticas abusivas de quienes complican y negocian con los trámites más sencillos.  Pero, qué trabajo cuesta que se generalice la sanción moral, la denuncia, la negativa a ser sobornados o a sobornar.

Me he extendido en reflexiones sobre estos asuntos porque aquí estamos casi todos los responsables, no solo de hacer y aprobar las leyes, sino también de hacerlas cumplir.  Y es nuestro deber convertirlas en letra viva (Aplausos).

Queda mucho por decir y hacer, pero, además, falta darnos el tiempo para celebrar el año que concluye, cargado de tensiones y desafíos, pero tanto como de victorias.

Vivamos los próximos días y horas como si triunfara la Revolución otra vez. La Revolución triunfa cada vez que le arrebatamos al imperio una victoria para nuestra causa.  Y en 2019 lo hicimos muchas veces (Aplausos).

Que nuestras plazas urbanas y rurales se llenen de música y de alegría.

Hay todas las razones para festejar.  En el año 61 de la Revolución, nos tiraron a matar y estamos vivos (Aplausos prolongados). Vivos, celebrando y empeñados en seguir ganando.

 

¡Patria o Muerte!

¡Socialismo o Muerte!

¡Venceremos!
 

 

 

Lunes, 25 Noviembre 2019 01:50

Imitemos a Fidel

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Es muy frecuente escuchar o leer frases como «¡Yo soy Fidel…!», o «¡Se oye, se siente: Fidel está presente!».

Sí, esto es necesario, pero no suficiente. Como es imperioso visitar y depositar una flor en la piedra, que guarda sus restos mortales en el cementerio Santa Ifigenia, o expresar aquí estuvo Fidel o esto lo creó Fidel. Todo eso, reitero, es un compromiso y un deber revolucionarios; sin embargo, no lo es todo.

Recordar a Fidel es mucho más. Es apropiarse de sus ideas y convertirlas en realidad, es adueñarse de su ejemplo y actuar como él, es continuar la obra que él inició y dirigió.

Y hoy, creo que estudiar el pensamiento, el ejemplo y el legado de Fidel no debe ser tampoco un homenaje, sino una conveniencia, un beneficio para la Revolución, los revolucionarios y patriotas cubanos, porque adquirimos un valioso instrumento, una extraordinaria guía para ser cada día realmente un Fidel.

Uno de los retos mayores para recordar a Fidel es también apropiarse de su ejemplo, para de manera consciente dar continuidad a su obra. Contrariamente a su inconmensurable grandeza y a su liderazgo al frente de la Revolución Cubana, Fidel fue ejemplo de una extraordinaria humildad, que mantuvo a lo largo de su existencia.

Si acudimos al concepto humildad –del latín humilitas, que significa «pegado a la tierra»–, tal como lo describe la Real Academia de la Lengua Española, en su primera acepción, es: «Actitud de la persona que no presume de sus logros, reconoce sus fracasos y debilidades y actúa sin orgullo». Así actuó Fidel toda su vida. Imitémoslo.

Miércoles, 20 Noviembre 2019 00:40

Regresamos victoriosos

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Por estos días regresan a la Patria los médicos que prestaban sus servicios en Bolivia y Ecuador. Dejan tras de sí a sus pacientes, familias de pocos recursos, pero mucha gratitud hacia quienes atendían sus dolencias y convivían con ellos en sus comunidades.

«Hemos pasado días de profunda tristeza –relata la doctora Nirza García Valdés, especialista en Cirugía general, quien trabajaba en el departamento boliviano de Santa Cruz, en alusión a los días posteriores al golpe de Estado en el país andino contra el presidente Evo Morales Ayma–, de hostigamiento, de maltratos hacia nuestra integridad física».

«Pero ni siquiera en los momentos de mayor peligro fuimos débiles. Nos mantuvimos hasta el último instante en nuestros puestos asistenciales, apoyando la salud del hermano pueblo boliviano hasta que ya no fue posible seguir», afirma la especialista, oriunda de Bayamo, Granma.

«Volvemos victoriosos. No nos sentimos derrotados. Venimos con nuestra frente en alto, con nuestra misión cumplida, porque ahí están los resultados que no podrán borrar ningún golpe de Estado ni ningún régimen que en los próximos años ocupe los destinos de Bolivia.

«Allí están las vidas salvadas, allí están los pacientes agradecidos y allí estará siempre la huella de Cuba y de su colaboración en el exterior».

Lunes, 11 Noviembre 2019 11:47

Nunca los abandonaré

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“Todo por la vida, todo por la patria, por la democracia y también por la justicia social”, manifestó Evo Morales.

Morales condenó que los grupos cívicos no han aceptado el diálogo propuesto por su Gobierno y, pese a que se anunciaron nuevos comicios y se garantizó varias de sus exigencias, “ahora lo rechazan todo” y piden su ”renuncia”.

“Esto es conspirar contra la democracia, esto es un golpe de Estado”, condenó el jefe de Estado boliviano.

“Decidí renunciar a mi cargo para que Carlos Mesa y Luis Camacho, dejen de maltratar y perjudicar a miles de hermanos (...) Tengo la obligación de buscar la paz y duele mucho que entre bolivianos nos enfrentemos, por esta razón envío mi carta de renuncia a la Asamblea Plurinacional de Bolivia”, indicó el expresidente Evo.

"Me emocionaron hasta hacerme llorar. Nunca me abandonaron; nunca los abandonaré", añadió el mandatario que se vio obligado a renunciar para evitar la violencia de la derecha.

Lunes, 04 Noviembre 2019 12:27

¡Un mundo mejor es posible, necesario y urgente!

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Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba, en la clausura del Encuentro antimperialista de solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo, en el Palacio de Convenciones, el 3 de noviembre de 2019.

Querido compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba;
Compañero, hermano y Presidente Nicolás Maduro Moros, de la República Bolivariana de Venezuela;
Queridos líderes revolucionarios de África, Asia, América Latina y el Caribe;
Hermanos, amigos, compañeros:
Un especial saludo a todos los que resisten y han venido a la capital cubana, que ha sido siempre y será un punto de encuentro de quienes defienden la paz y la solidaridad entre los pueblos.
El apoyo, el entusiasmo, la solidaridad que ustedes expresan, emocionan y comprometen, y con Raúl y con Maduro a los yanquis les estamos dando duro (Aplausos).

Acabamos de regresar de un largo e intenso viaje por países europeos, que incluyó la visita a Azerbaiyán para asistir a la XVIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados.

Los No Alineados, que se habían debilitado al término de la Guerra Fría, han vuelto a retomar el espíritu de Bandung, la declaración que les dio vida. Los moviliza el curso dramático de los acontecimientos y la crisis del multilateralismo que hoy está poniendo en riesgo el sistema de Naciones Unidas.

Allí Cuba condenó enérgicamente esa crisis que amenaza a todos y especialmente a los de menor desarrollo.

Denunciamos a los responsables de esa situación y dijimos: “Jamás se mintió tanto, con mayor desfachatez y más terrible costo para la inmensa mayoría de la humanidad, en función de los intereses de una minoría que ha llevado sus lujos a excesos alucinantes.

“En pleno siglo XXI, llueven amenazas y agresiones de diverso grado sobre todos los gobiernos soberanos que se niegan a servir a la potencia hegemónica para instalar bases militares, entregar sus recursos o ceder a su mandato”.

Pero no fuimos los únicos en señalar al culpable por su nombre. Varios líderes se pronunciaron alarmados en contra del retorno del hegemonismo estadounidense que amenaza y actúa brutalmente contra los gobiernos que considera enemigos, porque no comparten sus políticas, y ataca ferozmente al socialismo como si se tratara de un sistema social inaceptable.

A nivel global se advierte una gran preocupación por los retrocesos en ámbitos importantes como la paz, la autodeterminación y la soberanía de las naciones, el medio ambiente y el enfrentamiento al cambio climático, los derechos humanos, la justicia social y la búsqueda de la equidad económica.

En nuestra área geográfica, en particular, la preocupación no es menor. América Latina y el Caribe sufren el retorno de la Doctrina Monroe y las peores prácticas del macartismo. Sobre los postulados de ambas políticas imperialistas descansa la secuencia descontrolada de acciones injerencistas que la actual administración estadounidense ha desatado desde su llegada al poder.

El presidente de los Estados Unidos y su corte de halcones arremeten contra la Revolución Cubana, la Revolución Bolivariana, la Revolución Sandinista, el Foro de Sao Paulo, los liderazgos políticos de la izquierda brasileña, boliviana, argentina y los movimientos sociales, populares, progresistas de toda la región que consideran su traspatio.

El sistema interamericano reactiva mecanismos de tan odiosa memoria para la región como el Tratado de Asistencia Recíproca (TIAR) y la desmoralizada OEA, que se consolida como instrumento de presión política de Estados Unidos y de las oligarquías que defienden el neoliberalismo.

Cómo no me voy a reír de la OEA, si es una cosa tan fea, tan fea que causa risa (Aplausos), así cantaban nuestros padres en los años en que el organismo expulsó a Cuba por no someterse al mandato de Washington. ¿Qué le cantamos ahora, cuando no pudo arrodillar a Venezuela y quiere sacarse la espina revisando a Bolivia?

Allá corrieron, preocupados por los resultados electorales de la nación latinoamericana, una de las que más y mejor han crecido en la última década, después de haber sido la más pobre y atrasada del Cono Sur en siglos.

Sí, la OEA es una cosa muy fea. Y muy cínica. Sus “preocupaciones” no llegan a las profundidades del enojo de los pueblos que se levantan contra el neoliberalismo y reciben balines, gases y plomo por protestar pacíficamente.

Compañeros:

Es muy importante distinguir en esta guerra que se nos hace el curso de su complemento mediático. A la vanguardia de las políticas imperiales avanzan siempre los tanques de la ofensiva cultural y simbólica orientada a legitimar las injusticias del sistema capitalista, descalificar las alternativas políticas desde la izquierda y destruir la identidad cultural de nuestras naciones, como paso previo a su desestabilización.

Ahora mismo, en Azerbaiyán se pudo desmentir la falacia que Washington ha pretendido imponer como matriz contra el legítimo Gobierno venezolano.

Cuando Nicolás Maduro Moros, en su condición de Presidente anterior del Movimiento, condujo la asamblea en su primera parte y entregó la Presidencia pro tempore a Azerbaiyán, prácticamente todas las delegaciones participantes —alrededor de 120 en diferentes niveles de representación— reconocieron y felicitaron el desempeño de la República Bolivariana al frente del Movimiento de Países No Alineados (Aplausos).

¿Dónde quedó el supuesto rechazo de la comunidad internacional a Venezuela? ¿Por qué no hubo una sola expresión de rechazo o crítica al Gobierno bolivariano por los gobiernos que representan a la mayoría absoluta de las Naciones Unidas? Sin embargo, como parte de la guerra de símbolos, del linchamiento mediático que se lanzó contra Maduro, en medio planeta los medios han publicado hasta la saciedad que no tiene respaldo internacional.
Internamente tampoco tratan mejor a los políticos que seriamente creen necesario un cambio dentro de los Estados Unidos. El discurso es agresivo y descalificador para todos los que no comparten el comportamiento del Presidente, quien anuncia por Twitter decisiones que afectan a millones y exhibe comportamientos condenables en cualquier parte.

Habla del socialismo sin la menor idea de lo que significa. Y decreta el fin de cualquier experiencia o programa político que se proponga superar la injusticia imperante, como si en sus manos estuviera el curso de la historia.

No ha sido el primer emperador en proponérselo. Y seguramente no será el último en fracasar. Porque la historia solo pueden cambiarla los pueblos (Aplausos).

Fidel dijo muchas veces que la mentira era el principal adversario a derrotar en política y que decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario. He ahí una de nuestras misiones fundamentales como políticos revolucionarios. El primer enemigo a derribar es la mentira y más aún la mentira imperialista (Aplausos).

Con mentiras han cercado a Cuba y durante años la separaron de su entorno natural. Con mentiras invadieron naciones, destrozaron pueblos, hicieron retroceder a regiones enteras en su camino al desarrollo.

Con mentiras atacaron a Irak y a Libia y las sumieron en la inestabilidad. Con mentiras han convertido a Siria en polígono de pruebas de armamentos y en teatro de operaciones de los terroristas, a los que han financiado bajo falsas banderas de democracia y libertad.

Con mentiras colosales y ridículas acusan a Cuba, a Venezuela y al Foro de Sao Paulo de promover los levantamientos populares en cualquier esquina del planeta, mientras se tapan los ojos, los oídos y la boca, para no ver, no oír, no reconocer lo que están gritando los pueblos en la calle: el neoliberalismo es un fracaso económico y un desastre social (Aplausos).

Esa técnica la aplican de modo perverso en el desesperado intento por derrocar al Gobierno Bolivariano de Venezuela y al mismo tiempo dañar a Cuba. Aunque tiene su raíz en los años de brillante y exitosa integración en que Chávez y Fidel crearon el ALBA, en los últimos meses Estados Unidos ha lanzado con mucha fuerza una mendaz campaña contra cualquier tipo de relación entre nuestros dos países.

Se nos acusa de sostener a la Revolución Bolivariana, en una trasnochada versión de la teoría de los satélites que en su momento desataron contra la antigua Unión Soviética y apelan a ese pretexto para justificar el bloqueo.

La cooperación médica cubana es un objetivo de ataque permanente. Se trata de desacreditar un esfuerzo noble y solidario que el mundo entero reconoce y que, junto a la Escuela Latinoamericana de Medicina y la Brigada Henry Reeve, contra catástrofes naturales, constituyen la expresión más genuina y exitosa de la cooperación entre países en vías de desarrollo (Aplausos).

Los tres proyectos, obras de incuestionable valor humano, surgieron por ideas de Fidel como exaltación de la solidaridad internacional.

Son ya más de 400 000 los profesionales de la salud de Cuba que han brindado servicios en 164 países. En este minuto más de 29 000 atienden a las poblaciones vulnerables de 65 naciones.

Nada dice tanto de la esencia humanista de la Revolución Cubana como esa cooperación. Por eso el empeño en denigrarla y destruirla.No nos sorprende. Al capitalismo le es ajena la solidaridad.

Fue contra ellos y a pesar de ellos, que se derrotó al colonialismo y al apartheid en África, donde los mejores hijos de la Revolución Cubana compartieron sacrificios y hasta su sangre con los combatientes angolanos, namibios y de otras nacionalidades. De allí, a donde los imperios siempre viajaron a saquear, solo trajimos a nuestros muertos (Aplausos) y la convicción de haber cumplido con “el más sagrado de nuestros deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté”, como nos legó el Che Guevara.

Defensa, educación, salud, ciencia… La cooperación cubana, hija de la solidaridad como principio, estuvo, está y estará en cualquier ámbito noble de la actividad humana, donde podamos aportar. Ser solidarios es saldar nuestra propia deuda con la humanidad (Aplausos).

Por ser solidaria y coherente con su historia de luchas y sacrificios, por ser hermana y compañera de los pueblos que resisten, a Cuba se le condena y sanciona sin límites.

Nuestra Patria sufre hoy un estrechamiento criminal del cerco, el recrudecimiento de una política inmoral e ilegal que por más de 30 años la Asamblea General de las Naciones Unidas ha condenado de forma prácticamente unánime, sin que Estados Unidos reaccione a la demanda mundial.

Esa es otra prueba del irrespeto a las normas del Derecho Internacional, que se ha resentido de modo particular con una ley ilegal como la Helms Burton, que persigue y sanciona a terceros países, internacionalizando el bloqueo.

En vista de que no bastan esas trampas para derrotar a un pueblo que lleva 151 años combatiendo por su independencia y no la cederá jamás, el imperio acude ahora a prácticas de asedio, persecución y sanciones contra países, empresas y barcos que contribuyan a transportar combustible a Cuba.

¿Cómo se puede decretar semejante acción y declarar después que se busca aislar al Gobierno cubano y ayudar a su pueblo?

Desde los tiempos del famoso Memorando Mallory, Cuba conoce muy bien, por boca de sus propios creadores, cuál es el fin primero y último del bloqueo.

Decía el funcionario yanqui: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro (…) No existe una oposición política efectiva (…) El único modo efectivo para hacerle perder el apoyo interno al gobierno es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria (…) Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica (…) negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. ¡Qué perversidad!

No nos cansaremos de reiterarlo para que nadie se llame a engaño. La política de Estados Unidos contra Cuba se hizo muy explícita en ese documento, fechado el 6 de abril de 1960.

Pero antes que el Memorando de Mallory hay otros documentos y políticas que revelan el carácter histórico de los afanes imperiales con relación a Cuba y al resto de Nuestra América. Desde la teoría de la “fruta madura” y de la Doctrina Monroe, ahora reactivada.

Martí lo vio con más claridad que otros y lo dejó advertido en su testamento político, su carta inconclusa del 18 de mayo de 1895, donde devela el fin superior de su pelea por cambiar los destinos de la Isla.

“... ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con qué realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso…”

A golpe de sacrificios, resistencia, y gracias a la solidaridad, nuestro pueblo ha mantenido su Revolución en todos estos años. La fortaleza del proceso no podría explicarse sin esa voluntad popular. Ni esa voluntad existiría sin el alto nivel de participación del pueblo en su destino.

Porque, hay que decirlo con todas las letras: lo único que no se ha cumplido del citado documento de Mallory es el derrocamiento del gobierno cubano. Los castigos imaginados por el imperio en el summum de la crueldad, se están aplicando ahora mismo como si se tratara de una ley.

En cuanto a la solidaridad, a todos ustedes tenemos mucho que agradecerles en la articulación del apoyo material y la ternura de los pueblos.

Y lo decimos hoy, cuando Cuba necesita que se redoble y se multiplique el respaldo a su causa, que es la causa de la soberanía y la libertad de los pueblos de Nuestra América y del mundo.

“No son inútiles la verdad y la ternura”, decía Martí. Y aunque a veces parezca que no se pueden cambiar las cosas, que no pueden derrotar políticas, ni sacudir imperios, la historia de la humanidad y la propia historia de la Revolución Cubana están aquí para probar que sí se puede (Aplausos).

Cuba es la mejor prueba de cuánto puede la solidaridad de los pueblos. Cuando el imperialismo nos alejó de Nuestra América, expulsándonos para honor y suerte nuestra, de la desprestigiada OEA, cuando nos quedamos solos en medio del hemisferio, sosteniendo las banderas revolucionarias de un continente de rebeldía tenaz, aquí se fundó el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Aplausos).

Fue una idea de Fidel. No nos interesaba la relación con gobiernos sometidos al imperio, en su ministerio de colonias. Nos interesaba y nos interesa, en primer lugar, la amistad de los pueblos (Aplausos).

La amistad de los pueblos de América y del mundo fue empujando gobiernos. Hoy Cuba sostiene relaciones diplomáticas con más de 160 países y a más de la mitad de ellos ha llegado también con la solidaridad.

Muchos de los líderes políticos y sociales aquí reunidos, recordarán, porque fueron parte de ellos, los encuentros hemisféricos de Lucha contra el ALCA, impulsados por el Comandante en Jefe.

Así nació la Campaña Continental contra el ALCA, que movilizó a millones y sembró conciencia sobre la necesidad de superar diferencias secundarias para alcanzar la unidad de todas las fuerzas y enfrentar aquel proyecto de recolonización imperialista. ¿Y qué pasó? Lo derrotamos (Aplausos).

La derrota del ALCA, como la defensa histórica de la Revolución Cubana, son objetivos de lucha exitosos que nos dejan una gran enseñanza: ni fragmentados, ni divididos podemos triunfar. Trabajando desde lo mucho que nos une se pueden construir proyectos comunes frente a la agresión imperialista y a sus aliados oligárquicos.

Contra el bloqueo seguiremos luchando en todos los terrenos. En primer lugar aquí, trabajando, creando y resistiendo sin renunciar al desarrollo.

El recurso más valioso de Cuba es su pueblo: imaginativo, alegre, emprendedor, valiente y creativo.

Pueblo que es en primer lugar el artífice de la obra revolucionaria en las condiciones más adversas.

Si hemos elegido juntos el camino del socialismo, incluso cuando el imperio impuso la ridícula teoría del Fin de la Historia, es porque solo con el socialismo alcanzamos la justicia social y la igualdad de derechos para todos.

La unidad en torno a ese proyecto antiimperialista y libertario, socialista y solidario, es la consecuencia de siglos de lucha por un ideal unitario y confirmación de que todo lo debemos a la unidad. Por eso se empeñan en quebrarla. Por eso se destinan millones a la subversión política y al financiamiento de proyectos de recolonización cultural.

Nos quisieron vender, envuelto en sofisticados papeles de seda y oropel, un mundo que está estallando en mil pedazos a pocos pasos de nuestras fronteras, en Nuestra América, cuyos recursos han sido transferidos inmoralmente a las trasnacionales en la era del neoliberalismo, que ahora pasa factura.

La receta para su aplicación incluye convencer a las masas de que es el modo más rápido y eficaz de llegar a la prosperidad. El mercado ciego, pero omnipotente, decían, se encargará de que los de abajo disfruten los beneficios que chorrearán espontáneamente de los cuernos de la abundancia en manos de las élites. ¡Qué burla tan cruel!

Así fue como se llegó a la irritante desigualdad que ha hecho que 1 % de la sociedad posea más que el 99 % restante.

La poderosísima industria de la publicidad y el entretenimiento, que mueve casi tanto dinero como el negocio de las armas o el de las drogas, construyó el mito del acceso de todos al mundo de sueños que un día se transforman en pesadillas para estallar de ira popular.

Entonces aparece el vacío político. Muchos partidos, compitiendo con técnicas de marketing por el limitado poder que el mercado les concede de llegar a administrar las sobras del saqueo, develan la falacia de la democracia que se ha pretendido imponer como modelo de libertad. La mayoría accede al gobierno sin programas reales de transformación económica y social.

Y cuando surgen procesos empeñados en cambiar el statu quo, se pone en marcha el plan de descrédito, el golpe blando, el law fear o judicialización de la política.

Todos los líderes latinoamericanos de las dos últimas décadas, vencedores en algún grado de los peores efectos del neoliberalismo a través de políticas sociales e inclusivas, han sido o están siendo objeto de persecución, acusaciones y hasta encarcelamientos injustos, como el que sufre hace 19 meses el indiscutido líder de Brasil Luiz Inácio “Lula” da Silva. ¡Libertad para Lula! demandamos desde esta tribuna (Aplausos y exclamaciones de: “¡Lula libre!”) ¡Libertad para Lula, ya! (Aplausos.)

Vivimos la era de las comunicaciones. Construyamos entonces, juntos, plataformas emancipadoras para oponer a las colonizadoras nuestros mayores esfuerzos y energías en pos de un mundo mejor posible.

Ya pasó la era de la confusión. Nuestros pueblos han pagado muy caro el precio de los ensayos económicos y políticos que solo han llevado bienestar a las élites, al estilo del matón al mando del imperio, que cree que el mundo puede ser comprado y vendido en el mercado de valores.

Las recientes victorias de la izquierda en Bolivia y Argentina, la heroica resistencia de Venezuela y Cuba al cerco económico total, las protestas anticoloniales que le han puesto un freno a las recetas del mercado, no pueden desmovilizarnos otra vez.

La izquierda tiene que aprender y asumir finalmente la dura lección de estos años de lucha en que la fractura y la desunión debilitaron nuestras fuerzas y la derecha se lanzó a la reconquista y a la destrucción de lo hecho.

Aprecio una alta representación de jóvenes en este auditorio y en las calles de Nuestra América donde se ha instalado la protesta contra los abusos del neoliberalismo.

Ver a la juventud rebelándose y combatiendo por sus derechos y por un mejor destino para sus países, es algo estimulante y desafiante a la vez (Aplausos). Porque, como nos enseñó Fidel, la lucha de esta época se expresa sobre todo en el campo de las ideas.

Para América Latina y el Caribe defenderemos siempre la Zona de Paz, proclamada en La Habana en el año 2014 durante los esperanzadores días de plenitud de una Celac hoy en retroceso.

Son ejemplares en ese sentido las movilizaciones y protestas pacíficas con las que nuestros pueblos están reclamando sus derechos. Y los están conquistando.

Amigos, hermanos, compañeros y compañeras:

En su hermosa Declaración de solidaridad con la Revolución Cubana, ustedes han dejado escrito: “Los pueblos del mundo necesitamos el ejemplo de Cuba”, y han recordado aquella sentencia martiana que no caduca: “Quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos”. ¡Gracias por decirlo y hacerlo! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Cuba sí, bloqueo no!”)

Agradezco profundamente a todos los que han venido, de cerca o de lejos, asumiendo sus gastos, para responder a una convocatoria nacida de ustedes mismos, para condenar el bloqueo y articular acciones que contribuyan a derrotarlo definitivamente.

Agradezco especialmente a los líderes latinoamericanos que han sufrido y sufren persecución y castigo por intentar cambiar la historia del abuso por la historia de la liberación de nuestros pueblos.

Hoy queremos reiterar nuestro más firme apoyo y solidaridad con el legítimo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (Aplausos), y la unión cívico militar de su pueblo, y con el Comandante Daniel Ortega Saavedra y el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua, también bajo ataque (Aplausos y exclamaciones de: ¡Viva Sandino!).

Los persistentes intentos de desestabilización que sus gobiernos enfrentan, comienzan a extenderse y lo vemos hoy en la pretensión de las fuerzas de derecha de escamotearle la victoria a Evo Morales en Bolivia, promoviendo la violencia y desconociendo los resultados en lo que a todas luces es la articulación de un golpe que hay que denunciar (Aplausos y exclamaciones de: “¡No pasarán!).

Por eso, desde aquí reiteramos nuestra felicitación a Evo por su convincente triunfo electoral, y a Alberto y Cristina Fernández, quienes abren una nueva esperanza en Argentina (Aplausos).

Nuestra solidaridad, efectiva e invariable, con todas las causas justas que se libran en la región y en el mundo: con la independencia de Puerto Rico (Aplausos y exclamaciones de: “¡Independencia para Puerto Rico!”), cuyo pueblo ha sabido sostener identidad, bandera y afanes independentistas vivos en más de cien años de colonialismo y es un extraordinario símbolo de la poderosa resistencia cultural de América Latina y el Caribe. ¡Viva Puerto Rico libre! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”)

Apoyamos también la demanda histórica argentina por recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas (Aplausos).

Condenamos la intervención imperialista contra Siria y junto a ustedes exigimos respeto a su soberanía e integridad territorial (Aplausos).
Ratificamos también la solidaridad con las luchas de los pueblos palestino y saharaui por el derecho a la libre determinación (Aplausos); con el proceso de acercamiento y diálogo intercoreano y por el fin de las sanciones a la República Popular Democrática de Corea, y con el proceso de paz en Colombia (Aplausos).

Ninguna causa justa nos es ajena, y como nación que debe parte de su existencia a la solidaridad, jamás renunciaremos a su práctica, por convicción (Aplausos).

Hermanos, hermanas:
Ustedes han llamado hoy a la unidad de las fuerzas políticas y el movimiento social y popular de las izquierdas, a continuar formando conciencia, generando ideas y organizándose para la lucha.

Esa lucha la vemos en la batalla por la verdad. Nos toca derrotar las mentiras sobre las que se levantan las guerras de todo tipo contra nuestros pueblos: Informando, persuadiendo, movilizando, marchando con los pobres de la tierra, que se cansaron ya de la mentira y del abuso. Proponiendo y creando programas que respondan a las demandas más acuciantes de trabajadores, estudiantes, campesinos, intelectuales y artistas.

El Plan de Acción aprobado nos confirma que los sectores progresistas están conscientes de la urgencia de la unidad, si realmente queremos construir juntos un proyecto emancipador antiimperialista, comprometido con la genuina y tantas veces postergada integración.

A nombre de Cuba, queremos reafirmar ante ustedes que la nueva generación de dirigentes cubanos, formada y educada por la generación histórica de Fidel y Raúl, seguimos siendo revolucionarios, socialistas, fidelistas y martianos (Aplausos), y que no cederemos un milímetro en nuestras posiciones a favor de la independencia, la soberanía y la justicia social. Y como enlace con los pueblos que luchan y resisten, siempre sostendremos como principio fundamental la solidaridad, a la que tanto debemos.

Por eso hacemos nuestras las palabras de Fidel hace más de 50 años cuando, refiriéndose a la temprana solidaridad que encontró la Revolución con su causa, dijo: “El mundo ha sido solidario con Cuba y por eso Cuba se siente cada día más y más solidaria con todos los pueblos del mundo”.

En memoria de Fidel y de Chávez, dos de los grandes de Nuestra América, a quienes tuvimos la suerte de conocer, escuchar y seguir en la práctica más altruista de la solidaridad, retomemos sus obras como guía para el nuevo y desafiante tiempo que nos espera.

Creo que todos sentimos que se están abriendo las grandes alamedas por donde pasan ya hombres libres para construir una sociedad mejor (Aplausos y exclamaciones).

¡Un mundo mejor es posible, necesario y urgente! ¡Luchemos por él!
¡Hasta la victoria siempre!
(Ovación).
 

Viernes, 25 Octubre 2019 23:18

Solo la unidad podrá salvarnos

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El presidente cubano, Miguel Díaz Canel Bermúdez, llamó a la unidad para fortalecer el Movimiento de Países No Alineados y denunció el refuerzo del cerco estadounidense contra su país al intervenir en la XVIII Cumbre de la referida organización.

Díaz Canel propuso a las participantes en el evento a alinearse, pero solo en torno a nuestros consensos: No por la guerra, sí por la paz, no por hegemonismos, sí por el multilateralismo, no por la injerencia, sí por la soberanía, declaró.

El jefe de Estado cubano defendió un alineamiento por el no por la exclusión, y sí por la inclusión, no por el odio, sí por la solidaridad, no por el control del mundo entre poderosos, sí por la verdadera libertad y la democratización de la ONU y las relaciones internacionales.

Solo la unidad podrá salvarnos, afirmó el primer mandatario cubano, quien recordó que llegó a Bakú después de recorrer más de 11 mil 300 kilómetros, rompiendo el cerco del bloqueo, que en los últimos meses se ha recrudecido brutalmente.

Los graves desafíos actuales, nos exigen retomar el papel que, como el movimiento que agrupa a la mayoría del planeta, le corresponde a los No Alineados en la arena internacional, destacó el dignatario.

Ante el abierto desprecio de Estados Unidos y otros gobiernos por los justos reclamos de las naciones del Sur; ante la obscena politización de los derechos humanos y el irrespeto flagrante al derecho de los pueblos a decidir su sistema político, socioeconómico y cultural, otros podrán ser indiferentes. Nosotros no, comentó el estadista cubano.

A su vez, agradeció al Movimiento No Alineado su histórica posición de condena y rechazo al bloqueo de más de cinco décadas contra nuestro país y a la Ley Helms-Burton, de marcado carácter extraterritorial.

Tal política criminal es el principal obstáculo a nuestro desarrollo, pero también es una expresión del irrespeto de la gran potencia por los derechos humanos de los cubanos, el Derecho Internacional y el libre comercio, afirmó el presidente en la sesión plenaria del Mnoal.
 
Contra toda lógica humana de convivencia en el respeto a las diferencias, el bloqueo se recrudece por día. Apenas pasa una semana sin que se anuncien nuevas medidas de estrangulamiento a nuestra economía, denunció el jefe de Estado caribeño.

Como los piratas de otras épocas, el actual gobierno de los Estados Unidos ha extendido su política de cerco hasta el mar, persiguiendo y sancionando con saña a empresas, buques y navieras que participen en el transporte de combustible a Cuba, destacó el dirigente.

No cederemos ante las amenazas y las presiones y no renunciaremos al empeño de avanzar en nuestro proyecto de construcción de una nación próspera y sostenible. Más próspera y más sostenible, mientras más libre, independiente, socialista y soberana, subrayó el mandatario.

 

Martes, 22 Octubre 2019 21:01

Se impone la Democracia Participativa

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La capacidad, el mérito, la trayectoria y la entrega son, entre otros, los principios que distinguen a los representantes  de nuestro país desde la base hasta las instancias superiores, sin mediar la propaganda al estilo capitalista que con falsas promesas hace escalar a un individuo hasta el cargo de presidente.

Sin duda, una diferencia abismal entre nuestra Democracia Participativa y la Representativa que practican quienes se jactan de ser consecuentes con los elementales derechos humanos, y la final incumplen desde la óptica misma de las elecciones cuando no conceden derecho al voto a negros o hispanos, en Estados Unidos, para solo citar un ejemplo.

En Cuba desde la base son electos los que pueden conformar el  Parlamento, ellos al final son sometidos a un trabajo meticuloso de las comisiones de candidaturas y posteriormente avalados por el voto popular en elecciones democráticas y donde todas las personas desde los 16 años de edad pueden asistir a los comicios.

Así es electo el Presidente de la Asamblea Nacional, el de la República y el Vicepresidente, todo de conformidad con lo establecido en la Carta Magna, aprobada por amplia mayoría y discutida con antelación en barrios, centros laborales y estudiantiles.

Sin duda no hay paralelo alguno entre la Democracia Participativa y la Representativa, pues en la primera es el pueblo quien propone, nomina y elige, mientras en la segunda son las fanfarrias y encontronazos las que definen al final quién será el ganador, también influenciado, por supuesto, por la propaganda y mucho dinero, incluso de un país a otro.

Si la capacidad, el mérito, la trayectoria y la entrega son capaces de definir con claridad al digno representante, salido del pueblo y sin más medios que  voluntad expresa, entonces se impone el apego a la participación popular, avalada por una Revolución que apoya a los revolucionarios como dignos representantes de la tierra que los vio nacer.


Martes, 15 Octubre 2019 19:57

Pese bloqueo, se afianza el turismo

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El turismo es sin dudas, uno de los motores impulsores de la economía cubana, pues hoy el destino Cuba es de la preferencia de incontables turistas, que aprecian no solo la belleza natural del país, sino también la hospitalidad de su pueblo, la seguridad de sus calles y su rico patrimonio histórico y cultural.

Pero es también uno de los sectores más golpeados por el férreo bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos durante casi sesenta años a los cubanos.

Bajo la actual administración estadounidense el turismo ha sufrido fuertes presiones y las medidas adoptadas por el presidente Donald Trump han buscado entorpecer su crecimiento.

La prohibición, a partir de junio de 2019, de permisos otorgados a aviones no comerciales y barcos de pasajeros y recreativos para estadías temporales, incluidos cruceros, en la Mayor de las Antillas limitó la llegada en este año al territorio cubano del número de vacacionistas que escogen esas modalidades de viaje.

La activación en mayo pasado del Título III de la Ley Helms-Burton atenta igualmente contra el desarrollo del turismo, al posibilitar que se presenten  demandas en cortes de Estados Unidos contra compañías cubanas y extranjeras vinculadas al sector.

Por demás, la industria turística cubana compite en condiciones complejas, pues debe adquirir los productos e insumos hoteleros en Europa y Asia, y tiene vedado el acceso a importantes compañías publicitarias internacionales.

El informe sobre los daños que ocasiona el inhumano cerco, presentado el pasado mes en La Habana, por el canciller Bruno Rodríguez, precisa que las pérdidas causadas en el sector turístico, de abril de 2018 a marzo de 2019, ascienden a unos 383 millones de dólares.

A pesar de ese adverso panorama se ha trabajado intensamente y Cuba se prepara ahora para la temporada alta de turismo, que se inicia en noviembre próximo, con más de tres mil habitaciones hoteleras.

En una reunión de balance del sector, encabezada por el presidente cubano, Miguel Díaz Canel, se conoció de la apertura de nuevos hoteles y de inversiones en el denominado turismo de naturaleza.

También se explicó sobre la recuperación de decenas de inmuebles patrimoniales, muchos de ellos instalaciones turísticas. A esto se suma la presentación de nuevos productos, a propósito del aniversario 500 de la fundación de La Habana, que se celebra precisamente el venidero mes.

El bloqueo norteamericano impone muchas limitantes, pero las autoridades del sector no descansan por promover la auténtica Cuba a todos los pueblos que quieran conocernos y disfrutar de las variadas opciones que ofrece.

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