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Cuando parece que no quedan resquicios al bloqueo que Estados Unidos ejerce contra Cuba, la administración de Donald Trump se esmera en dar otra vuelta al tornillo del garrote con el que pretende aniquilar a la Revolución Cubana.

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La discóbola Yaimé Pérez y el luchador grecorromano Ismael Borrero conquistaron los premios a los mejores atletas de Cuba de 2019, en la categoría individual, divulgó hoy el Instituto Nacional de Deportes.

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Sábado, 07 Diciembre 2019 02:39

Esto es Cuba

De que en nuestro país se vela por los Derechos Humanos, eso no hay quien lo dude, ahí están las cifras y los hechos en materia de salud, educación, deporte, cultura, y en el respeto a la vida de cada uno de los ciudadanos cubanos, logros que nuestros enemigos intentan desmentir a través de campañas difamatorias.
Esta es Cuba. Así somos y así seremos.

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Jueves, 05 Diciembre 2019 22:33

Campaña contra colaboración médica cubana

Como se alertó en la Declaración del MINREX del 29 de agosto de 2019, el gobierno de los Estados Unidos ha desplegado, desde el año pasado, una intensa e injuriosa campaña contra la colaboración médica que Cuba ofrece, combinada con la amenaza de sanciones a dirigentes cubanos y presiones contra los Estados receptores para que prescindan de ella.

Dirigida detalladamente desde el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, cuenta con la activa participación de senadores y congresistas asociados a la mafia anticubana de la Florida y de frenéticos funcionarios del Departamento de Estado.

Acusan a Cuba de supuesta “esclavitud moderna” y “trata de personas” que laboran en el sistema de salud cubano, con fines de explotación, o de alegada injerencia de estos en asuntos internos de los Estados en que están ubicados.

Intentan además restablecer el llamado “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, existente hasta el 12 de enero de 2017, como sustento de una activa gestión de incitación a la deserción, pago de pasajes y servicios legales, provisión de visas estadounidenses y documentos de viaje a cooperantes en terceros países con el propósito de sabotear los acuerdos bilaterales firmados con estos, privarlos de sus servicios y despojarnos de recursos humanos altamente calificados.

En mayo de 2019, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos organizó una Conferencia en la sede de dicha organización sobre los supuestos crímenes de lesa humanidad cometidos por Cuba, en relación con la cooperación médica cubana en el exterior.

En junio, el Departamento de Estado, en su Informe sobre la Trata de Personas 2019, denigró la cooperación médica internacional de Cuba y, un mes después, impuso sanciones de restricción de visas a funcionarios cubanos vinculados con las misiones médicas.
 
Después, la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), institución estadounidense que aporta fondos para los programas de subversión contra el Gobierno de Cuba, destinó 3 millones de dólares para proyectos dirigidos contra las brigadas médicas de Cuba en el exterior.

La persecución de Estados Unidos se inició por América Latina y ha forzado el cese de los programas de cooperación en Brasil, Ecuador y Bolivia.
 
El fascista y servil Presidente brasileño Jair Bolsonaro denigró y expulsó factualmente a nuestros médicos especialistas quienes, al amparo de un acuerdo tripartito con la Organización Panamericana de la Salud, desde agosto de 2013 hasta noviembre de 2018, atendieron a 113 millones 359 mil pacientes, en más de 3 mil 600 municipios y dieron cobertura permanente a 60 millones de brasileños.

En nuestro país, 1214 estudiantes brasileños se graduaron de medicina.

Esa decisión le permitió mostrarse complaciente con el gobierno norteamericano y desmontar un programa dirigido a familias de bajos ingresos, dentro de una política brutal de reversión de conquistas sociales alcanzadas durante los gobiernos progresistas del Partido de los Trabajadores.

Altos funcionarios de los Estados Unidos han usado la calumnia de que las brigadas médicas cubanas en la República Bolivariana de Venezuela son tropas militares, lo que Bolsonaro repitió como un papagayo, en septiembre de 2019, durante su discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas, triplicando de manera ridícula, por maldad o ignorancia, la cifra mentirosa e infundada, utilizada por Washington.

Funcionarios del Departamento de Estado, de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y de Embajadas estadounidenses han acudido a autoridades nacionales, como en Guatemala, para inquirir de forma perentoria y sospechosa, datos precisos de la cooperación médica cubana con el objetivo de encontrar la manera de eliminarla.

En mayo de 2019, la Embajada de Estados Unidos en Ecuador reclamó a altos funcionarios del gobierno información detallada sobre los convenios y los servicios de los cooperantes cubanos. Cinco meses después, el gobierno ecuatoriano los dio por terminados, de forma inmediata pese a su inminente expiración, alegando razones económicas.

Desde el inicio de la colaboración médica en este país, brindaron sus servicios un total de 3 mil 565 profesionales de la salud cubana. Se realizaron 6 millones 749 mil 666 consultas médicas, 212 mil 360 intervenciones quirúrgicas, se asistieron 3 mil 548 partos y se aplicaron 100 mil 84 dosis de vacunación. Participaron en la “Operación Milagro” 153 colaboradores, programa mediante el cual se realizaron 168 mil 543 intervenciones quirúrgicas. Como resultado de la Misión Solidaria “Manuela Espejo”, fueron atendidas 825 mil 576 personas, de ellas 35 mil 257 en consultas especializadas de neurofisiología y otorrinolaringología y a 21 mil 62 pacientes se les hicieron estudios de genética clínica.

También, terminaron sus estudios en Cuba, 2093 jóvenes ecuatorianos.

En octubre, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador solicitó conocer el propósito del viaje a ese país de una lista de ciudadanos cubanos portadores de pasaportes diplomáticos y oficiales. Luego, la Ministra de Gobierno declaró injuriosamente que varios cubanos, asociados a los convenios de cooperación, participaron en las protestas que el pueblo ecuatoriano protagonizó contra la aplicación de medidas neoliberales en ese periodo.

Como se ha comprobado, ningún cubano fue participante u organizador de esas masivas manifestaciones populares y ni un solo pasaporte oficial o diplomático fue indebidamente utilizado.  Los manipuladores no han podido presentar una sola evidencia.

El Estado cubano expide los pasaportes diplomáticos, oficiales y de servicio, en correspondencia con lo establecido en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares, y garantiza que los titulares cumplan con lo establecido para el uso adecuado de los mismos.

Durante el golpe de estado en Bolivia, la  Embajada de Estados Unidos en La Paz instigó, condujo y participó directamente en acciones hostiles de fuerzas policiales y, sorprendentemente de bomberos, contra los cooperantes cubanos. Como se denunció públicamente, funcionarios norteamericanos participaron directamente en dichos actos, utilizando el auto diplomático estadounidense con matrícula 28 CD-17.

En esos días, se produjeron 26 incidentes graves contra nuestros cooperantes, incluida la golpeadura de dos de ellos; la incitación pública de autoridades golpistas a  la violencia; registros brutales a sus personas, pertenencias y domicilios; acusaciones falsas, la detención temporal arbitraria de 50 colaboradores de la salud, 4 de ellos por varios días.

Ante esta situación, el gobierno cubano se vio obligado a proceder al retorno inmediato de nuestro personal y rechazó contundentemente las declaraciones mentirosas del llamado Ministro de Salud golpista que exagera descaradamente el monto de los estipendios de los especialistas médicos cubanos, en realidad inferior al de los médicos generales bolivianos; y oculta que Cuba no recibió un centavo de beneficio de esta cooperación.

La Brigada Médica Cubana en Bolivia, integrada por un 54% de mujeres, estaba compuesta por 406 médicos de 32 especialidades como Medicina General Integral, Pediatría, Medicina Interna, Ginecología y Obstetricia, Anestesiología y Reanimación, Oftalmología, Cirugía General, Ortopedia y Traumatología, Medicina Intensiva y Emergencia, Neonatología, entre otras. Igualmente desplegaban una destacada labor, 258 licenciados en tecnologías de la salud como imagenología, endoscopia, electromedicina, laboratoristas clínicos, rehabilitadores y enfermería.

En estos años de trabajo, ofrecieron 73 millones 330 mil 447 consultas y realizaron 1 millón 529 301 intervenciones quirúrgicas. Asistieron 60 mil 640 partos, aplicaron 22 mil 221 vacunas y realizaron 508 mil 403 cirugías oftalmológicas.

En las universidades cubanas, se han graduado 5184 médicos bolivianos.

La persecución y búsqueda de información ha incluido intentos de interrogar al personal cubano por “diplomáticos” de Estados Unidos en los propios centros de salud donde este labora en el exterior, incluso en África Norte y Medio Oriente.

Es inmoral e inaceptable que se cuestione la dignidad, la profesionalidad y el altruismo de los más de 400 mil colaboradores cubanos de la salud que, en 56 años, han cumplido misiones en 164 naciones.

Se destacan sus hazañas en la lucha contra el ébola en África, la ceguera en América Latina y el Caribe, el cólera en Haití y la participación de 26 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Desastres y Grandes Epidemias “Henry Reeve” en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros.

Con el mismo desinterés y consagración, en Cuba se han formado de manera gratuita 35 mil 613 profesionales de la salud de 138 países.

En el caso de las naciones con condiciones económicas más desfavorables, Cuba asume prácticamente los gastos de la colaboración. De igual modo y en línea con las concepciones de las Naciones Unidas sobre la cooperación entre países en desarrollo, esta se ofrece en otras naciones sobre la base de la complementariedad y la compensación parcial por los servicios prestados.

Los técnicos y profesionales cubanos que participan en esos programas lo hacen absolutamente de manera libre y voluntaria. Durante el cumplimiento de su misión, continúan recibiendo íntegramente su salario en Cuba y disponen, además, de un estipendio en el país de destino, junto a otras prestaciones.

Cuando Cuba recibe compensación por la cooperación prestada, esos colaboradores tienen el mérito de brindar un aporte justo y totalmente legítimo para el financiamiento, la sostenibilidad y el desarrollo del sistema de salud masivo y gratuito, accesible a todos los cubanos, así como para los programas de cooperación que se despliegan, sin ningún pago a nuestro país, en muchas partes del mundo.

Conforme declaramos el pasado 29 de agosto, el acceso a la salud es un derecho humano. La cruzada de los Estados Unidos contra la cooperación médica internacional es un acto infame y criminal contra los pueblos necesitados de asistencia médica, que no podrá opacar el aporte solidario y humano de los 29 mil profesionales de la salud cubanos, quienes con enorme sacrificio y comprensión de sus familiares, ofrecen servicios actualmente a 65 naciones.

La actitud del Gobierno de Estados Unidos en este asunto es despreciable. La respuesta de Cuba es firme: continuaremos salvando vidas y procurando la salud y el bienestar por el mundo, al límite de nuestras posibilidades, donde quiera que se nos solicite.  

La Habana, 5 de diciembre de 2019.

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Cuba da prioridad a los vínculos con la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y se compromete con la contribución permanente a su labor, afirmó Bruno Rodríguez, ministro cubano de Relaciones Exteriores.

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Miércoles, 04 Diciembre 2019 17:31

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

Los más recientes acontecimientos en la región confirman al gobierno de Estados Unidos y a las oligarquías reaccionarias como los principales responsables de la peligrosa convulsión e inestabilidad política y social de América Latina y el Caribe.

Como anticipara el 1ro de enero de 2019, el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz: “Quienes se ilusionan con la restauración del dominio imperialista en nuestra región deberían comprender que América Latina y el Caribe han cambiado y el mundo también (…) La región se asemeja a una pradera en tiempos de sequía. Una chispa pudiera generar un incontrolable incendio que dañaría los intereses nacionales de todos”.

El presidente Donald Trump proclama la vigencia de la Doctrina Monroe y apela al Macartismo para preservar la dominación imperialista sobre los recursos naturales de la región, impedir el ejercicio de la soberanía nacional y las aspiraciones de integración y cooperación regional; tratar de restablecer su hegemonía  unipolar a escala mundial y hemisférica; eliminar los modelos progresistas, revolucionarios y alternativos al capitalismo salvaje; revertir las conquistas políticas y sociales e imponer modelos neoliberales, sin importarle el Derecho Internacional, las reglas de juego de la democracia representativa, el medio ambiente ni el bienestar de los pueblos.

El secretario de Estado Mike Pompeo acusó amenazadoramente, este lunes 2 de diciembre, a Cuba y Venezuela de sacar provecho y ayudar a elevar la agitación en los países de la región. Tergiversa y manipula la realidad y oculta, como elemento central de la inestabilidad regional, la permanente intervención de los Estados Unidos en América Latina y el Caribe.

Las legítimas protestas y las masivas movilizaciones populares que se registran en el continente, en particular en el Estado Plurinacional de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Brasil, son causadas por la pobreza y la creciente desigualdad en la distribución de la riqueza; la certeza de que las fórmulas neoliberales agravan la excluyente e insostenible situación de vulnerabilidad social; la ausencia o precariedad de los servicios de salud, educación y seguridad social; los abusos contra la dignidad humana; el desempleo y la restricción a los derechos laborales; la privatización, encarecimiento y cancelación de servicios públicos y el incremento de la inseguridad ciudadana.

Ellas revelan la crisis de los sistemas políticos, la falta de democracia verdadera, el descrédito de los partidos conservadores tradicionales, la protesta contra la corrupción histórica típica de las dictaduras militares y los gobiernos de derecha, el escaso apoyo popular a las autoridades oficiales, la desconfianza en las instituciones y en el sistema de justicia.

Protestan igualmente contra la represión policial brutal, la militarización de esta con el pretexto de proteger infraestructuras críticas, la exención de responsabilidad penal a los represores; el empleo de armas de guerra y antimotines que provocan muertes, lesiones graves, incluidos cientos de jóvenes con irreversibles lesiones oculares por el uso de balines; la criminalización de las manifestaciones; las violaciones, golpizas y violencia contra los detenidos, entre ellos menores; e incluso, el asesinato de líderes sociales, guerrilleros desmovilizados y periodistas.

Estados Unidos defiende y apoya la represión contra manifestantes con el pretexto de salvaguardar el supuesto “orden democrático”. El silencio encubridor de varios gobiernos, instituciones y personalidades muy activos y críticos contra la izquierda, es una vergüenza. La complicidad de los grandes medios corporativos de información es vergonzosa.

Los pueblos se preguntan con razón ¿dónde está la democracia y el Estado de derecho; qué hacen las instituciones supuestamente dedicadas a la protección de los derechos humanos; dónde está el sistema de justicia cuya independencia se pregona?

Repasemos algunos hechos. En marzo de 2015, el presidente Barack Obama firma una insólita Orden Ejecutiva que declara a la República Bolivariana de Venezuela “una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional, la economía y la política exterior” de la gran potencia. En noviembre de 2015, ocurre la costosa derrota electoral de la izquierda en Argentina.

La ofensiva neoliberal tuvo un momento decisivo en agosto de 2016, con el golpe parlamentario-judicial en Brasil contra la presidenta Dilma Rousseff, la criminalización y el encarcelamiento de los líderes del Partido de los Trabajadores, y posteriormente del propio expresidente Luiz Inacio Lula Da Silva, con la temprana participación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, mediante la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, para instalar un gobierno dependiente, dispuesto a revertir importantes conquistas sociales mediante ajustes neoliberales, al cambio nefasto del modelo de desarrollo, a permitir la destrucción de la empresa nacional y la privatización expoliadora; a la venta barata de los recursos y la infraestructura  del país a las trasnacionales norteamericanas.

A finales del 2017, se produjo en Honduras la protesta contra el resultado electoral y la terrible represión de esta.

En enero de 2018, Estados Unidos aborta la firma de un acuerdo entre el gobierno de Venezuela y la oposición manejada desde Washington. Un mes después, el Secretario de Estado proclama la vigencia de la Doctrina Monroe y llama al golpe militar contra la Revolución bolivariana y chavista.

En marzo de 2018, se produce el atroz asesinato de la concejal brasileña Marielle Franco, que levantó una ola de indignación en su país y el mundo y del que permanecen ocultas las oscuras implicaciones de grupos de poder. En abril, Lula es apresado mediante espurias maniobras jurídicas. Hay copiosa evidencia de la intervención de Estados Unidos en las elecciones brasileñas, a través de compañías especializadas que usan tecnologías de “big data” y polimetría para manipular individualmente la voluntad de los votantes, como las manejadas por el ultra-reaccionario Steve Bannon y otras israelíes.

En este periodo, se abren procesos judiciales contra los exPresidentes Cristina Fernández de Kirchner y Rafael Correa. En abril de 2018, intentan desestabilizar a Nicaragua mediante la injerencia externa y la aplicación de medidas coercitivas unilaterales.

El 4 de agosto de 2018, es el intento de magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro Moros. En enero de 2019, se produce la autoproclamación del desconocido y corrupto Juan Guaidó, organizada en Washington. En marzo de 2019, el presidente Trump renueva la Orden Ejecutiva que considera una amenaza a Venezuela. El 30 de abril, es el intento de golpe militar en Caracas que fracasa de manera estrepitosa, y Estados Unidos, vengativamente, escala en su guerra no convencional contra la nación sudamericana que resiste tenaz y heroica desde la unión cívico-militar de su pueblo.

En todo el periodo, el gobierno estadounidense aplica salvajes políticas antiinmigrantes y una conducta agresiva, llena de odio, para alimentar el miedo y la división en los electores. Intenta el muro xenófobo en la frontera con México, amenaza a este y a Centroamérica con terribles aranceles y sanciones si no detienen a quienes huyen de la pobreza y la inseguridad, y multiplica las deportaciones. Separa cruelmente a miles de niños de sus padres, ha detenido a 69 mil menores y trata de expulsar a los hijos de inmigrantes nacidos y criados en territorio norteamericano.

Mostrando desvergonzada subordinación a Estados Unidos, el gobierno ultraderechista de Brasil que encabeza Jair Bolsonaro acudió a la mentira, al discurso xenófobo, racista, misógino y homofóbico, combinado con proyecciones delirantes sobre fenómenos sociales y políticos como el cambio climático, las poblaciones originarias, los incendios amazónicos y la emigración, las cuales han generado el repudio de numerosos líderes y organizaciones. En la gestión del gobierno se han venido desmontando las políticas sociales que llevaron a Brasil durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores a reducir notablemente los niveles de pobreza y de exclusión social.

Desde mayo de 2019, decenas de miles de manifestantes se echaron a las calles contra los recortes en educación, las reformas al sistema de pensiones, las políticas discriminatorias y la violencia de género.

El gobierno de Brasil ha intervenido en los asuntos internos de países vecinos como Venezuela, Argentina, Paraguay y Uruguay, y ha asumido posiciones hostiles hacia Cuba, violatorias del Derecho Internacional. Como publicó la prensa brasileña en abril de 2019, la Cancillería cursó instrucciones a 15 de sus Embajadas de coordinar con las estadounidenses para instar a los gobiernos receptores a condenar a Cuba en foros internacionales.

Por primera vez desde 1992, Brasil votó este año en contra, sólo acompañado de Estados Unidos e Israel, de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas para pedir el fin del bloqueo económico, comercial y financiero, que ahora Estados Unidos arrecia contra Cuba, y el cese de la aplicación extraterritorial de sus leyes contra terceros Estados.  

Paralelamente, el gobierno de Colombia, se abstuvo en la votación de la resolución que apoyó desde 1992 y que reclama, en momentos en que se recrudece, el cese del bloqueo genocida de Estados Unidos contra Cuba y el alcance extraterritorial de este. Para justificar esta censurable decisión, las autoridades de ese país acudieron a la manipulación, ingrata y políticamente motivada, sobre la altruista, consagrada, discreta e inobjetable contribución de Cuba a la paz en Colombia, un tema en el que la conducta de nuestro país es universalmente reconocida.  Es conocido el amplio y crítico debate que este hecho generó en esa nación, a la que, pese a todo, seguiremos acompañando en sus esfuerzos para alcanzar la paz.

La calumnia norteamericana de atribuirle a Cuba supuestas responsabilidades en la organización de las movilizaciones populares contra el neoliberalismo en Sudamérica constituye una increíble excusa para justificar y endurecer el bloqueo y la política hostil contra nuestro pueblo. Igual, resulta inútil para esconder el fracaso del sistema capitalista, proteger gobiernos tambaleantes y represivos, ocultar golpes parlamentarios, judiciales, policiales; y agitar el fantasma del socialismo para amedrentar a los pueblos. Con ello, pretende también justificar la represión y la criminalización de la protesta social.

La única responsabilidad de Cuba es aquella que emana del ejemplo que ha brindado su heroico pueblo en la defensa de su soberanía, en la resistencia ante las más brutales y sistemáticas agresiones, en la práctica invariable de la solidaridad y la cooperación con las naciones hermanas de América Latina y el Caribe.

Duele al imperialismo que Cuba ha demostrado que sí hay otro mundo posible y que sí se puede construir un modelo alternativo al neoliberalismo,  basado en la solidaridad, la cooperación, la dignidad, en la distribución justa de los ingresos, el acceso igualitario a la superación profesional, a la seguridad y protección ciudadanas y a la liberación plena de los seres humanos.

La Revolución cubana es asimismo evidencia de que un pueblo estrechamente unido, dueño de su país y sus instituciones, en permanente y profunda democracia, puede resistir victoriosamente y avanzar en su desarrollo, frente a la agresión y al bloqueo más largos de la historia.

El golpe de Estado en Bolivia, orquestado por los Estados Unidos, utilizando como instrumento a la OEA y a la oligarquía local, es una demostración de la agresividad de la acometida imperialista. Cuba reitera su condena al golpe de Estado, a la brutal represión desatada y expresa su solidaridad con el compañero Evo Morales Ayma y el pueblo boliviano.

Mientras el gobierno de Estados Unidos continúa su guerra no convencional para intentar derrocar al gobierno legítimamente constituido del Presidente Nicolás Maduro Moros e invoca el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), Cuba ratifica la voluntad inquebrantable de mantener la cooperación con el gobierno y el pueblo venezolanos.

Al gobierno y pueblo sandinistas de Nicaragua, liderados por el presidente Daniel Ortega, que enfrenta los intentos de desestabilización y medidas coercitivas unilaterales estadounidenses, reiteramos nuestra solidaridad.

El gobierno legítimo de la Mancomunidad de Dominica y su Primer Ministro Roosevelt Skerrit merecen la solidaridad internacional y tienen ya la del pueblo cubano, en momentos en que esa isla es víctima de la injerencia externa que ya ha provocado violencia y pretende frustrar el proceso electoral.

En este complejo escenario, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en México enfrenta el neoliberalismo y defiende los principios de no intervención y respeto a la soberanía, mientras la elección de Alberto Fernández y Cristina Fernández como Presidente y Vicepresidente en Argentina, expresa el rechazo inequívoco de esa nación a las fórmulas neoliberales que la empobrecieron, endeudaron y dañaron seriamente a su pueblo. La liberación de Lula es un triunfo de los pueblos, y Cuba reitera su llamado a la movilización mundial por el reclamo de su plena libertad, la restitución de su inocencia y de sus derechos políticos.

La corrupción que caracteriza el comportamiento del actual gobierno de los Estados Unidos ya es inocultable. Su impacto sobre los pueblos de Latinoamérica  y el Caribe tiene un costo en vidas, sufrimiento, inestabilidad y daños económicos.

En la dramática coyuntura que atraviesa la región y el mundo, Cuba reafirma los principios de soberanía, no intervención en los asuntos internos de otros Estados y el derecho de cada pueblo a elegir y construir libremente su sistema político, en un ambiente de paz, estabilidad y justicia; sin amenazas, agresiones ni medidas coercitivas unilaterales y llama a cumplir los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Cuba seguirá trabajando en el camino de la integración de Nuestra América que incluye la realización de todos los esfuerzos para que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), pronto presidida por México, continúe promoviendo los intereses comunes de nuestras naciones mediante el fortalecimiento de la unidad dentro de la diversidad.

A la implacable arremetida de las fuerzas más reaccionarias del hemisferio, Cuba opone la inquebrantable resistencia de su pueblo junto a la voluntad de defender la unidad de la nación, sus conquistas sociales, su soberanía e independencia, y el socialismo al precio que sea necesario. Lo hacemos con el optimismo y la confianza inconmovible en la victoria que nos legara el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, con la conducción del Primer Secretario de nuestro Partido, General de Ejército Raúl Castro y el liderazgo del Presidente Miguel Díaz-Canel.

La Habana, 3 de diciembre de 2019.

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Lunes, 02 Diciembre 2019 23:55

Mantiene la ANCI vivo legado de Fidel

La Asociación Nacional del Ciego (ANCI) mantiene vivo el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro y todo su esfuerzo y dedicación en la atención a personas con discapacidad visual, aseveró este lunes en esta capital el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

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Cuba es uno de los países que apuestan por el uso de la energía renovable, y cuando en 2030 logre cubrir el 24 por ciento de la generación eléctrica nacional a través de sus fuentes renovables de energía, se ahorrarían aproximadamente un millón 800 mil toneladas de combustible fósil.

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Lunes, 02 Diciembre 2019 02:11

El compromiso de vencer o morir

Si Homero hubiera vislumbrado la dimensión de la hazaña de los expedicionarios del Granma, supiera que su Odisea tiene paralelos en la historia, en cuanto a las vicisitudes y riesgos de una travesía-con riesgo de muerte- para una tripulación decidida a emprender el camino hacia la victoria.

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Miércoles, 27 Noviembre 2019 23:24

Reitera Díaz-Canel importancia de la unidad

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reiteró la importancia de la unidad, la organización y la movilización en el país para enfrentar el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.

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